Páginas

sábado, noviembre 22, 2025

LA CHUPA DEL SEGUNDO HIJO


Cuando tuviste tu primer hijo no había tiempo de que su chupa tocara el suelo porque te tirabas a “tocarajo” por ella, como si fueras Iríbar haciéndose una “palomita”. 

...y en el excepcional caso de que el chupete rozara, lévemente, las impolutas losas, lo sumergías, en un santiamén, en desinfectante, o en una olla con agua hirviendo. 

La chupa del segundo hijo fue otra cosa, como mucho iba del suelo a un "pacaypallá" en tu pantalón de pana, pero, la mayoría de las veces, iba del suelo a la boca. 

Dime, ¿no te sientes muchas veces como la chupa del segundo hijo? 

Por ejemplo, cuando ensayas en tu cabeza, una y otra vez, discusiones imaginarias con gente con las que, habitualmente, cuando las tienes frente a frente, te restriegas como un gato y mides tus palabras. 

Dime, ¿te ocurre o no? 

Y mientras los días se te escapan de las manos como anguilas, tú sigues imaginando lo que le vas a decir mañana. Coño, po díselo hoy. 

No es bueno tragarse las cosas, es sano desembuchar, muy sano.

Manolo Martínez

Hazte seguidor, aquí abajo, de mi Tertulia "COMER, BEBER y HABLAR"

https://www.facebook.com/Comer-Beber-y-Hablar-1630331003941651

No hay comentarios:

Publicar un comentario