CARPE DIEM



Dentro de veinte años, lamentarás más las cosas que no hiciste, que las que sí hiciste. Así que, suelta amarras y abandona el puerto seguro. Atrapa los vientos en tus velas. Explora. Sueña. Descubre.


viernes, septiembre 25, 2015

San Sebastian (3)


Desde la famosa barandilla blanca de la playa de la Concha, que por cierto puedes comprar por metros (réplicas exactas que se venden como churros).Como decía, desde ella oteamos el Monte Urgull y el Monte Igueldo. A este último podemos acceder a bordo de un precioso funicular rojo con asientos de madera. Desde allí arriba se obtiene la  mejor vista de San Sebastian: la playa de Ondarreta, la de La Concha, la Isla de Santa Clara, y la hermosa Donosti se deja ver vestida de rojo cuando cae la tarde.

 
Calle 31 de Agosto, llamada de tal forma, porque en dicha fecha del año 1813, durante la guerra de la independencia contra las tropas napoleónicas, un incendio destruyó la ciudad de San Sebastian, salvándose del fuego solo esta calle.
Y no hay mejor forma de homenajear este milagro que convirtiendo a dicha calle en el paseo gastronómico más deseado de cualquiera que visite el País Vasco. Aquí en templos de la cocina, como la taberna Gandarias, la honestidad toma forma de pintxo. Solo hay verdad en todo lo que saboreas en las innumerables tabernas que flanquean dicha calle. La alegría de un txacolí, o el sabor de la premiada cerveza Keler con color de oro viejo, son una excusa perfecta para seguir durante horas en este animado lugar de encuentro donostiarra
 

domingo, septiembre 20, 2015

La luna en un carrillo de lata


Alguien dijo que la mitad de la belleza pertenece al paisaje y la otra mitad a la persona que lo mira, por consiguiente, puedo prometer y prometo, que la luna no puede transportarse en un carrillo de lata. A pesar de esta obviedad, hay quienes afirman que se puede erradicar el hambre del mundo, o que  todos tendremos una vivienda y un trabajo digno. Está claro que estas medias verdades solo sobreviven en quienes las vocean, en quienes miran el paisaje humano desde sus atalayas, porque no existen carrillos de lata en los que quepan la justicia y la realidad, a las pruebas me remito.
                                                   Escrito por Manolo Martínez

sábado, septiembre 19, 2015

lunes, septiembre 14, 2015

La intuición

 
 
Es una corazonada, una sospecha. Supones que está ahí porque, aunque no lo contemples, la memoria juega a tu favor. La mente ha grabado sin parar imágenes y experiencias y, cuando la certeza se intenta escabullir disfrazándose, los recuerdos, como si de chuletas de colegiales se tratasen, te echan una mano. La adivinación es un acto de valor en el que te juegas tu palabra a cara a cruz, no así la intuición, fiel como un perro,  pues se limita a revivirte lo que tu conocimiento ya penetró. Ni descifras, ni interpretas, ni especulas, símplemente el vestigio te conduce al monumento. Esta estela de presentimientos te lleva a decir: "esto me huele a..." o, puestos a afrancesarnos, diremos que la intuición no es más que un "déjà vu".
Escrito por Manolo Martínez

viernes, septiembre 11, 2015

El vacío del que deja su tierra

 
De entre todos los contratiempos con los que las personas lidiamos a lo largo de la vida, hay uno que esta escultura de Bruno Catalano representa como nadie, dejar tu tierra. Abandonar tu gente, tu casa, tu pueblo, acaba dejándote un vacío difícil de llenar. La cabeza se convierte en la maleta del alma, y nos devuelve, en forma de recuerdos, todo aquello que amamos: la familia, los amigos o los paseos por las calles de tu ciudad. Tan solo dos cosas pueden terminar esta escultura: la certeza de que los que te quieren te esperan y la vuelta al hogar.
 
A mi amigo Fernando "Vialo"

Escrito por Manolo Martínez

jueves, septiembre 10, 2015

La mejor dieta del mundo


Mientras el verano se va diluyendo, los nuevos propósitos surgen como las setas. La dieta se convierte en la trufa de estas intenciones. Consecuencia ésta, tanto de un estómago superpoblado, como de una cartera deshabitada. Pero si, aún a pesar de la anemia económica, las cervecitas, tapitas y heladitos, siguen formando parte de tus deseos prohibidos, regálate este infalible par de cubiertos. Seguro que acabas acostumbrándote a que tu sangre aderece los alimentos. Con la salsa bolognesa ni percibes el sangrado.

Escrito por Manolo Martínez

martinezmanolo63@hotmail.com

martes, septiembre 01, 2015

Luz, agua, teléfono...


El tío del telediario me pone de mala leche cada vez que, mientras me como mi huevo frito con papas, dice que los índices "nosequé" han dejado bien claro que la crisis está a punto de acabar. Yo suelto un huevo, de los de mi plato, y cojo la factura del teléfono, suelto otro huevo, también de las gallináceas, y cojo la factura del agua, suelto mi amor propio y cojo la factura de la luz. Entonces, con Endesa en la mano, exploto, agarro los huevos, ahora los míos, y digo ¡ay¡, mientras miro a los ojos al tío del telediario.

En la silla de enfrente, mi hijo me obliga: - Papá acábate los huevos

...y yo, que ya no recordaba cuáles eran los que tenía entre mis cinco dedos, aprieto sin piedad, mientras observo como sonríe el tío del telediario al ver mi descomposición. 

Moraleja: no veas el telediario y cómete los huevos.
 
Escrito por Manolo Martínez

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