CARPE DIEM



Dentro de veinte años, lamentarás más las cosas que no hiciste, que las que sí hiciste. Así que, suelta amarras y abandona el puerto seguro. Atrapa los vientos en tus velas. Explora. Sueña. Descubre.


jueves, julio 19, 2018

RABO de TORO


El restaurante Toribio de Madrid, tiene la exclusiva desde hace años para quedarse con todos los rabos (de toros), que se lidien en las Ventas por San Isidro. Es imposible, conseguir mesa en Toribio, para comerte un rabo (... que mal suena). ¿Quién es el Arguiñano que me explica a mí, a qué sabe el rabo, perdón, la rabadilla, de un toro lidiado y atravesado por un metro de acero? ¿Y en qué se diferencia éste,  de la cola de un cornúpeta  palmado de muerte “natural” “en el matadero? Ah..., ya...que no se trata de los apéndices (que son iguales, claro) sino de quienes lo consuman. Hay quién va y dice: “Acabo de degustar una carne de rabo exquisita  “, y hay, quienes necesitan diseccionar el enunciado, y precisan: “Vengo de almorzarme el apéndice  del tercer toro de la segunda corrida del año 2.008 en las Ventas de San Isidro“. La denominación de origen debiera ser en estos casos para el consumidor y no para el producto, y dejar claro “este restaurante se reserva  el derecho de admisión a clientes tontitos que disfruten pagando chochás“ 
Chesterton, narra con flema inglesa, cómo la  exclusividad  per se, es patrimonio de los cretinos, de los botarates. En uno de sus relatos, nos habla del Club de los 12 pescadores y de su cena anual en el Hotel Vernon .El Club de los 12 pescadores vestían con chaqué verde, por diferenciarse del resto de los mortales .Había una mesa en dicho hotel que sólo se utilizaba una vez al año, para esa cena. Había un camarero para cada comensal, y así una larga lista de excentricidades,  cuyo fin, sólo era distinguirse del resto. ¿Han sufrido ustedes la exclusividad de algún Hotel Vernon trocado en asociación, hermandad, club deportivo, caseta de feria, etece, etece..., en los que aspirar a forma parte de ellos, o simplemente acercarte a participar de  sus actividades, se convierte en un  vía crucis casi masón, de reglas medievales, cuotas de admisión desproporcionadas o númerus clausus? Pues haberlos, haylos. 
Manolo  Martínez

martes, julio 17, 2018

Al fin del mundo en una hora



Hemos llegado al fin del mundo en poco más de una hora. Ryanair lo ha hecho posible por cincuenta y tantos euros, (...y pensar la de sacrificios y zapatos que había que romper para llegar hasta aquí hace sólo unas docenas de años). Eso sí, aún no hemos visto ni un solo monstruo marino de 7 cabezas, ni ningún ser extraordinario de esos a los que aludían las crónicas de los peregrinos que llegaban a este Finis Terrae (en A Coruña) hace ya un buen puñado de años. Lo más cercano a aquellos temidos seres ha sido el dueño de un bar de fritangas cercano al Faro de Hércules que nos despachó, con más malaje que alegría, una ración de C.A.N.I.  (Carne Animal No Identificada), a la que anunciaba en la pizarra del susodicho bar como croquetas caseras. ¡Ostia, que uno se venga al fin del mundo a comer C.A.N.I...¡Menos mal que ha sido la la única experiencia gastronómica paranormal que hemos sufrido, luego, "La Taberna do Bispo", "Petiscos do Cardeal", y sobre todo, la carne, el pescado y la huerta del hermoso Mercado de Abastos de Santiago, nos demostraron lo bien que se come en Galicia.


En uno de los paseos por la Rúa do Franco, siempre repleta de peregrinos, nos llamó la atención una serie de acuarelas de vivos colores que tenían como tema principal la Catedral de Santiago, pero sumergida bajo el mar y rodeada de pulpos, estrellas de mar, ostras..., una delicia. Cuando entablamos conversación con su autor, Román, un pintor con aspecto de teutón,  nos acabamos enterando de que había vivido en nuestra ciudad un tiempo, en la Urbanización de las Monjas, y conocía Carmona mejor que nosotros. Pues va ser verdad aquello de que el mundo es un pañuelo, (de Carmona a Carmona, pasando por la Plaza del Obradoiro). Puede que vuelva a Carmona en septiembre, le esperamos con los brazos abiertos.


Viajar no sólo es desplazarse, ir y venir, moverse...es también parar, esperar, sentarse a mirar lo que hay debajo del cielo...


...incluso  lo que hay en el mismo cielo, como cuando subes a las cubiertas, al "tejao", a lo más alto de la Catedral de Santiago. Las vistas desde aquí arriba no pueden adjetivarse, hay que subir a respirarlas.


El último día del veraneo uno se queda siempre con la impresión de que necesita volver, de que se han quedado muchas cosas por ver, mucha gente con la que hablar, muchos vinos y comidas por probar... pero siempre vienes con la certeza de que no hay manera mejor de cargar pilas que cambiar de aires.
Volvemos a casa con la barriga llena y la cabeza vacía (de problemas, de tontos y de sus tonterías)


... y el mar del norte, ajeno a todo, reivindicando siempre su espacio


sábado, julio 14, 2018

Vacaciones y famosos


Huyendo del calor me he escapado a San Sebastian, Donosti "pa" los amigos.
Entre el buen dormir (se necesita el abrigo de una manta, o mantita), y el buen comer que, sobre todo en la calle 31 de Agosto te ofrecen los innumerables bares de pintxos, el resto de la jornada te pide pasear. En una de esas caminatas, justo en la desembocadura del Urumea, he visto a Loquillo pasear su incipiente barriguita cervecera, pegado al siempre enfadado Cantábrico. No he podido remediarlo:

- “¡Loquillo..., eres el mejor!

le he espetado, y él, casi sin mirarme, me ha respondido:

  - “Gracias”

...pero no con esta voz mía menuda, sino con la suya, rotunda: GRA-CIASSSSSS

La ostia, "quécachotío", y "quépeazo" de voz, le he dicho a mi hijo Ángel, que no ha dejado de de medirlo con su mirada. Les juro que en mi vida he escuchado una sola canción de Loquillo, pero me pierde un famoso de cerca.

Lo mismo le  dije a Santana, el mítico tenista, al salir de una caseta de la Feria de Sevilla, hace ya un buen puñado de años, y eso que jamás he visto un partido de tenis más allá de los dos primeros juegos. Tampoco escapó a mis lisonjas el expresidente de la Junta, Rodríguez de la Borbolla, cuando esperaba el paso de la Hermandad de San Blas en Carmona-“Uno del partido”, le solté para estrecharle le mano, cuando jamás he estado afiliado a ningún partido. Otro día, al salir de una atracción de Isla Mágica, me encontré a Antonio Burgos, colaborador del ABC, al que saludé, y mentí, al comentarle que esperaba ansioso sus artículos en el citado periódico. Por Dios, jamás fuí seguidor suyo, Dios me libre, pero es superior a mí, me pierde el  aura de las celebridades, mira que soy endeble, infundado y frívolo, pero no puedo, que no puedo remediarlo. Carmen, ¿dónde andas?, que necesito ver gente con glamour.
Manolo Martínez


jueves, julio 12, 2018

UN MILLÓN DE SEGUNDOS DE VACACIONES


Así corren las vacaciones, como este caballo de carreras. Con lo que tardan en llegar y luego son vista y no vista. Por eso este año he inventado un método para ganarle yo la carrera y no quedarme como siempre a dos velas. Es muy fácil, y se me ocurrió mientras ayudaba a mi hijo con los deberes en la conversión de medidas.

Pedazo de vacaciones las que me voy a pegar este año. Yo cogía normalmente 15 días de veraneo, aunque ha habido veces que he llegado a coger hasta dos semanas seguidas, incluso hace unos siete años disfruté de medio mes del tirón, y hace tres disfruté de 360 horas continuas de holganza, pero este año he decidido tirar la casa por la ventana y me he pedido por primera vez en mi vida UN MILLÓN DE SEGUNDOS DE OCIO ININTERRUMPIDO. ¿Que no te lo crees?, tu problema es.
Me da hasta vértigo. ¿Cuántos paseos voy a poder dar en más de un millón de segundos?Qué maravilloso es ese dogma que dice "Que todo depende del color del cristal del color con que se mire", y yo añadiría :"...y del número de conversiones que hagas" Por ejemplo a los que nos vuelve loco compartir cervezas con los amigos vamos a pasar de esa tristeza de tomarnos 2 o 3 cervezas a compartir con los colegas 50 o 75 centilitros, porque aunque es lo mismo no es igual ¿verdad?
De igual manera pasaremos de leer con prisas uno o dos libros durante el estío vacacional a regocijarnos leyendo casi 700 páginas, o mejor aún, casi medio millón de palabras....¡genial!
Atrás quedará eso de ver un par de películas en el cine, nos atiborraremos con cientos de miles de fotogramas...¡ufff...dios...cómo cambia la historia! Luego entonces también pasaré de ver 10 partidos de fútbol del mundial a ver 900 minutos a 44 piernas disputarse un balón...esto me está empezando a agobiar...y es como si ya no pudiera pararlo. Ahora ya no me comeré un plato de papas fritas con su huevo sino que cada vez que lo haga estaré engulliendo una yema, con su clara, sus proteínas, su colesterol, y 30 o 40...¡qué empacho!, ya me estoy hartando de vacaciones, y todavía me quedan cientos de miles de segundos...qué ganas de que llegue el trabajo, porque ahí volveré a hacer la conversión y trabajaré sólo 40 horas  a la semana o mejor aún , sólo cinco días, y si me apuras, trabajaré 2/3 de cada mes. ¿Comprenden? Esto es un chollo, patrás y palante, según nos convenga. Multiplicamos o dividimos, añadimos ceros o corremos la coma...y toda nuestra existencia cambia...quién no se consuela...
Manolo Martínez

domingo, julio 08, 2018

POLVORONES A 40º



Ahora que ya nos visita el caló y la caló (ahora que los esnobs le ponen a todo los dos artículos), empezamos a sondear remedios caseros para los 40º.
Uno de los más originales se lo escuché en una entrevista al gastrónomo, barbudo y "bon vivant" que era el sevillano Garmendia. Decía el ocurrente periodista que llegadas las horas de máximo sofoco, rebuscaba en la caja de polvorones los sobrantes de Navidad (los primeros exiliados de la mesa, los de naranja y limón), cogía uno, los espachurraba con la mano para que la catadura fuera mejor, y acto seguido se comía uno, dos y hasta tres. Con los 40º y el engullimiento de los mantecados, su rollizo cuerpo le pedía de manera urgente agua. Entonces esperaba un eterno instante aguantando aquella sed imposible, pasado el cual abría el frigorífico y llenaba un gran vaso de agua fría. Y justo ahí ocurría el mágico momento. Mientras se deslizaba el agua fresquita por su gaznate, vivía eso que algunos llevan toda su vida buscando sin encontrarlo, la felicidad. El no va más. El yin y el yang. La imprescindible lucha de opuestos. El menos es más. Sabiduría de andar por casa. 

Gracias Garmendia, con qué poco, y qué rápido, has definido y sentido la felicidad. Lo probaremos de aquí a septiembre, que no nos va a faltar caló, ni polvorones.

Manolo Martínez

martes, julio 03, 2018

La pelambrera de Trump


Dicen los chinos que nuestros pensamientos son los que mandan. Los psicólogos opinan que nuestras actuaciones obedecen a nuestras reflexiones, y nuestras abuelas sentencian que todo está en el "tejao". Yo creo que existe la posibilidad de que los orientales no tengan toda la razón, incluso admito que los psicólogos puedan errar en sus juicios, pero las abuelas no, las abuelas nunca se equivocan, lo que ellas dicen va a misa.


Dicho esto, y a la vista de la pelambrera que Donald tiene en el "tejao", no ha lugar otro diagnóstico para Trump. Está loco el probe. Es imposible que bajo esas greñas puedan gestarse ideas sanas. Esa mata de pelo no la arregla ni "El peine del viento" de Chillida. Él mismo no quiere verse en esta foto, y va y cierra los ojos, lo que no hace más que certificar el dictamen: huye de la realidad.
Hubo otras cabezas enmarañadas y famosas: el sempiterno encrespado de Einstein o las revueltas madejas de Beethoven, pero ambos supieron reconducir creatívamente sus mechones y tupés imposibles. Pero este mal nacido, lejos de reinsertar su pelaje, lo deja a la incertidumbre de sus "avenates".
No sabemos si Llongueras, o algún otro insigne "arreglapelambres" querría hacerle un corte de pelo una noche de luna llena para mejorar ese pelaje.
Aunque muchos de sus votantes piensan que, como a Sansón, si le tocamos los rizos, perdería toda su fuerza. Mientras tanto, y mientras llegan las nuevas elecciones, que Eolo, el dios del viento, le siga por todos los rincones y sople fuerte, más fuerte, más fuerte...a ver si despeinado se siente un mortal más.
Manolo Martínez

quizas te interese

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...