CARPE DIEM



Dentro de veinte años, lamentarás más las cosas que no hiciste, que las que sí hiciste. Así que, suelta amarras y abandona el puerto seguro. Atrapa los vientos en tus velas. Explora. Sueña. Descubre.


domingo, septiembre 15, 2019

Vendo cámaras de vigilancia antiguas



Las cámaras de vigilancia han existido siempre, puede que su formato fuese distinto, pero su función básica: recolectar, almacenar y reproducir información, eso, lo hacían ya nuestras abuelas cuando, asomadas a su balcón abrían sus radares de par en par. No utilizaban teclados, ni ratones, para acceder a la información y navegar por ella. Su labia, y su cháchara, eran los dispositivos, inalámbricos, que le facilitaban el acceso, a cualquier noticia o chisme. Todo lo que respiraba, y pasase, a menos de diez metros de sus solios, debía hacer una paradita, para, “descargarle” las novedades, a las guardianas del bien, quienes propiciaban, aquellos encuentros informativos, y confidenciales, con éste santo y seña:
 - Buenas noches, fulanito, ¿cómo estás? Oye, ¿y tu padre?, hace tiempo que no lo veo, anda que no hemos jugado nada tu padre y yo… 
Captada la presa, se procedía a la extracción de todos los pormenores posibles.
Que si cuántos años tenía, en qué trabajaba, que si se casó, que si tenía niños, que dónde iba ahora…copiar y pegar, copiar y pegar, en su insaciable disco duro. Una vez exprimido el sujeto en cuestión, se le dejaba ir.
 - Ea…pues vaya usted con Dios…hasta otro ratito. Buenas noches. 
           A partir de ahí, cualquier internauta (vecino, amigo, conocido o desconocido), daba la contraseña de acceso : - Buenas noches, ¿cómo estamos?, y tenían acceso inmediato a todos los informes, mensajes, y datos recopilados. Como aún no existía el cd, nuestras abuelas utilizaban su propio formato, el rumor, muy barato por cierto, porque se podían regrabar cuántas veces se quisiera, y volvía a estrenarse. En cuánto a las herramientas de tratamiento de textos, las tenían todas. Si querían darle importancia a la comunicación que iban a dar, en vez de negrillas, ó subrayado, bajaban la voz hasta el susurro, e introducían el mensaje, con la misma coletilla siempre: 
- Mira, no se lo vayas a decir a nadie, por lo que más quieras, te lo digo a ti porque eres tú… no te has enterado de que…
            Normalmente, la mayoría de las veces, la noticia era una barriga (que es como se le llamaba a los embarazos fuera del matrimonio). Entonces, el usuario, ó interlocutor, en vez de pulsar INTRO, para confirmar, exclamaba un: -¡No me digas….anda ya, mujé…¡
          Terminado el proceso, la consulta telemática, se procedía a la desconexión. Nada de darle cien veces a escape, para abandonar la sesión, símplemente las abuelas abandonaban el balcón y echaban la persiana, recitando su santo y seña:
          - Me voy pá dentro, que estoy baldá de las piernas.

Escrito por Manolo Martínez

jueves, septiembre 12, 2019

Mi rincón


Ayer tarde coincidía con una persona en que, al final de cada día ,son las cosas más sencillas las que acaban llenándote la vida. Lo más simple es lo esencial para sentirte bien cuando te abrazas a la almohada cada noche. Sólo hace unas cuántas horas en que este trozo de pared ha pasado a ser mi rincón favorito de mi casa. Son plumillas y acuarelas que acostumbro a comprar en cada viaje que realizo, y que mi familia ha sacado del olvido para darles un lugar privilegiado. Ahora,cuando me siento al final del día, tengo frente a mi a Santiago de Compostela, Oviedo, Santillana del Mar, Cudillero...el norte de España en un metro cuadrado. Revivo en cada sentada, la brisa fresca del Cantábrico, el colorido de las hortensias, el verde, y sobre todo, la perspectiva que da viajar, como la forma más sensata de observar la vida.



domingo, septiembre 01, 2019

A la memoria de Valentín Rueda Macías


Valentín se asomaba a la vida desde lo alto de la escalera. Era valiente y no tenía el vértigo que tenemos los cobardes. Valentín desenfundaba sus palabras con la rapidez y acierto que John Wayne desenfunda su revólver. Disparaba con los ojos cerrados, como los grandes, como toreaba Belmonte, arrimándose. Luego, con la certeza de que  no había matado a "naide", soplaba el cañón de su bolígrafo como Wayne soplaba el humo que salía de su revolver tras el disparo, y enfundaba. Tiraba a dar, y daba. Disparaba balas llenas de reflexiones. Miraba, apuntaba, y te hería entre las cejas, dónde habitan los pensamientos. La segunda bala la dejaba siempre para el corazón, ahí vestía la sangre del blanco y negro de sus recuerdos. Valentín decía lo que pensaba, y esto que parece una perogrullada, le diferenciaba del resto, los que nos sometemos a diario a los cobardes: "y si pierdo el trabajo", "y se enfada por lo que digo", "y si..." A Valentín le importaba un carajo todos los "y si...". Era valiente, tan valiente como el que más. No se ponía más caretas que las de su amado Carnaval le prestaba.

  Me faltó tomarme una cerveza contigo, Valentín, me la perdí, y sobre todo me perdí  escucharte. Valentín y yo nos criamos en el mismo barrio, en la calle, San Francisco, pero los mínimos  años que nos separaban y el no compartir colegio, hicieron que no coincidiésemos jugando a la lima, o a piola, o pegando balonazos en medio de la calle.  Al final han sido las benditas redes sociales las que me hicieron descubrir a mi vecino de infancia. Y me encontré con un tío importante, de los que dejan huella, no en la hipocresía de los del taco, ni en los discursos vacuos de la gente que se da importancia porque vacilan honores que le cayeron de ese cielo tan injusto de las casualidades.



Valentín era más grande que todos juntos porque era un tío libre, y hoy, tal y como está el patio, no hay mayor hombrada que ser libre cuando hablas y cuando actúas. Me faltó tomarme una cerveza contigo, y me duele Valentín, de verdad te lo digo, porque tu discurso retrataba tu pensares y tus pesares. Eras honesto y autosuficiente, otro bien que escasea hoy. Lo mismo fabricabas jabón que ponías un puchero. Hablabas de la igualdad, de los derechos, de lo que te salía de los cojones, y eso te hizo más necesario de lo que tú nunca percibiste. Me faltó esa cerveza contigo, Valentín, en  La Cuadra, La Viuda o Pinante, allí donde te buscaban a ti las musas. Todos hemos perdido esa cerveza contigo, incluso tus enemigos, si es que los tenías. Tú creaste tu universo en lo inmediato, como la gente importante: tus amigos de toda la vida, tu barrio de siempre, tu trabajo en el Teatro Cerezo, tus nostalgias llenas de humor.

Recibe este sincero testimonio, y las gracias, de uno que te admiró, Manolo Martínez.

sábado, agosto 31, 2019

Confirmado:Andar por la ronda norte ENGORDA

Tengo una noticia que  da miedo:

ANDAR POR LA RONDA NORTE ENGORDA


Después de numerosos estudios del IAM (Instituto Andaluz del Michelín), no hemos podido ocultar por más tiempo un informe que hacía meses nos habían filtrado a los “Barrigas Cerveceras”. Todo empezó hace un año más o menos, cuando después de caminar por la ronda norte por enésima vez, unos pocos amigos aparcamos nuestras camisetas sudadas y rellenas de barriga en el Lolita Fusión. Allí tomamos la primera decisión, la más difícil:

-          Ponnos una ronda de cervezas, Sandra

Tras el primer trago, y saciados los deshidratados ánimos, empezamos a comentar unas sospechas que hacía tiempo teníamos. Si todos llevábamos una media de 2 ó 3 años andando casi a diario por la Ronda Norte, ¿como podía ser que las camisetas de todos los allí presentes hubiesen encogido?, tanto que no necesitábamos plancharlas pues, al enfundárnosla, nuestro redonda anatomía las estiraba hasta dejarlas completamente lisas. Estaba claro que algo no funcionaba, por lo que decidimos, tras muchas intervenciones y réplicas, tomar cartas en el asunto y aplicar esta resolución:

-          Sandra, por favor,  ponnos otra cerveza.

La discusión siguió avanzando mientras observábamos desde la preciosa terraza del Lolita, como seguían pasando usuarios de la Ronda Norte. Todos coincidíamos en que no habíamos detectado a un solo ejemplar que hubiese disminuído su capacidad abdominal, al contrario, casi todos habían crecido, como nosotros, a lo ancho. No quedaba duda, andar por la ronda norte te hace sentir bien, aumenta tus niveles de serotonina y de dopamina, te socializa y sube tu autoestima, y todo eso se traduce en un aumento del apetito, luego, la báscula cotilla, te dirá al oído lo que tú y yo sabemos. Visto lo cual consensuamos, con un coraje propio sólo de valientes, un ultimátum:

-          Por favor Roberto, ponnos la última, pero dile a Pablo que nos prepare para compartir: arroz asiático, pulpo, bacalao clásico y risoto. 

En todas las reuniones hay un listillo, y en la nuestra también. Fue el que nos advirtió:

-          A lo mejor no es la Ronda Norte la que nos engorda, sino lo que nos metemos entre pecho y espalda después de la caminata.

Ni le contestamos. Será tonto el tío, pero si pedimos “arró y pescao”, como los chinos, y mira como están los chinos. Nos marchamos sin hacer más comentarios. Eso sí acordamos que desde mañana mismo dejábamos de andar por la ronda norte, nos estábamos poniendo como un sollo. Nos pondríamos a disposición de Pablo, el chef de Lolita Fusión, él siempre nos ofrecía lo mejor. 
Manolo Martínez

domingo, agosto 18, 2019

LA PEREZA Y DARWIN


Nos hemos vuelto perezosos hasta rozar la holgazanería. Vivimos sentados. Apenas nos levantamos ya estamos pegando los cuartos traseros a la taza del wáter. De ahí pasamos a la silla del comedor, para desayunar. Apenas andamos los 10 metros que nos separan de la cochera para volver a dejarnos caer en el asiento del troncomóvil, el cual, nos depositará a escasos 50 metros de la silla de la oficina. De dicha silla nos levantamos apenas 10 minutos para volvernos a sentar en el bar de la esquina a tomar el café de media mañana. Almorzamos sentados, y sentados cenamos. Luego, la tele se ve tal cual, la misa se escucha sentado, los mítines políticos de igual forma- no hay quién los aguante de pie-...y si al llegar el fin de semana entramos a tomarnos una cerveza en cualquier bar y no encontramos una silla, nos ponemos de mal humor. Gandul es nuestro apellido. De seguir así, y si prestamos atención a la evolución darwiniana, de aquí a unas decenas de años, nos saldrán 4 forúnculos en el culo, que, con el correr de los años, se transformarán en las 4 patas de una silla. El hombre forunculado dará pie a toda un nuevo mapa social y entorno vital. Así, de tal guisa, no podremos jugar al fútbol y desaparecerá la liga - ¡ mon dieu!, y con él las quinielas-dios mío-. Se perderán con ellas el motor de nuestras vidas, las ilusiones. Los paseos y alamedas se desvanecerán junto con los paseantes, y ya no se harán caminos al andar, y morirá Machado...
Se evaporarán los pantalones, y con ellos las faltriqueras, ¿ a ver dónde metemos las llaves de casa y las del coche y las monedas para el tabaco y la lista de la compra y...
Las tiendas de caballero nos vestirán sólo de cintura para arriba. Para la otra mitad acudiremos a los tapiceros, que nos llenarán el culo de grapas para cosernos el eskay o la loneta estampada a juego con el sofá.
¿Y el colesterol? ¿Quién rebajará los índices de colesterol sin las caminatas?
¿Y el carril-bici?, ¿ y los que vivan en un 8ª piso? ¿y los fabricantes de medias, y calcetines?
¿ Y Bisbal, que será de Bisbal sin sus saltos de Kung-Fu?
Por favor, muévanse, dejen sus coches a un lado y utilizen sus patitas.
No lo hagan por mi, háganlo por la liga, por las quinielas, por las ilusiones, por el colesterol, por el carril-bici, y sobre todo por Bisbal, por favor, háganlo por Bisbal.
Manolo Martínez

domingo, agosto 04, 2019

De veraneo en Sevilla, la "capitá"


Cuando más relinche el calor por los rincones del pueblo no busques el alivio en Chipiona ni en Torremolinos, vente a la "capitá". El contentamiento de poder aparcar el coche dónde quieras, y no dónde puedas, amansa una lluvia de grados que con disciplina jesuíta nos ahoga en Agosto. Para lidiarlo no hay mejor capote que perderte por las mejores tabernas de Sevilla, las mismas que en cualquier otra fecha lucen atestadas, y hoy te dicen "pasa, soy toda tuya". Perro viejo, Eslava, Ovejas Negras, Las Golondrinas, Puratasca o Becerrita te pasean por cervezas, manzanillas y tintos de verano con más tinto que verano.

Dicen los orientales que somos lo que pensamos, y no mienten porque yo, apenas nombro al ardiente, empiezan a salivar mis glándulas sudoríparas, (jodido perro de Paulov), yo le llamo el orto sobaquero. Estos chinos sí que saben, todo está en el tejao, todo, hasta las ideas.

Hasta que septiembre empiece a recoger la manada de rayos desbocados que galopan por las calles sevillanas, súbete a uno de ellos y sufre el placer de pasearte solo con tu mochila y tu botellita de agua por Triana, Sierpes o la Macarena, llegará un momento en que las calles desiertas te harán pensar que estás en otra ciudad. Descubrirás casas, pasajes, espacios por los que has paseado un millón de veces y nunca viste.

En Sevilla, en agosto,  no sales a tomar el fresco, sales a tomar el sol, y las ideas no se orean sino que se esconden para no quemarse, pero la guapa sensación de que todo se ensancha, hasta los razonamientos, suple con creces la mancha que se ha hecho fija en las axilas. Mientras agosto discurre lento, pausado, con andares de paquidermos por Sevilla, y tú andas solo contigo mismo por toda la "capitá", ves en Canal Sur un enjambre de "patitas colorás" bajo un techo de sombrillas cosidas y cocidas, ¿Chipiona?, pero si parece una piscina de olas china.
Manolo Martínez

sábado, julio 27, 2019

PEÑA EL BUCARO


Hace un cuarto de siglo , las aulas del Instituto Maese Rodrigo , fueron el punto de encuentro de una docena y pico de quinceañeros , a los que el fútbol o la vecindad alfabética de sus apellidos , fueron el sencillo y azaroso caldo de cultivo de unas amistades , que en la mayoría de los casos , perdura hoy , 25 años después .
Titi, Lancha , Juanillo , Bautista , Juan José , Julio , Jose María , Enrique , Ramón José Antonio y algún otro que omito por poner en algún sitio el finito . Dibujábamos con don Antonio Losa ; cabalgábamos con don Quijote y don Carlos , y permutábamos con don Alfredo Troncoso y su peculiar sentido del humor . Los viernes por la tarde , nos inundaba la galbana , y las clases de educación física simulaban al Sáhara , nadie asistía. Por aquel entonces , nuestro concepto del deporte , era unidireccional : fútbol , fútbol y más fútbol . Nos pusimos cúrsiles con las primeras clases de latín de La Puella , y denominamos a nuestro primer equipo de fútbol , Los Aristoi , que serían el germen de los , aún hoy activos , Pitufos . El sanctasantórum de los recreos , era regentado por El Rana , con sus cuñas gigantescas y cigarritos a cuenta …

Eran los tiempos en que la Alameda se llenaba de calcetines blancos , de gomina y de andares de Travolta
El templo de las abluciones etílicas era La Herradura , donde caracoles y pescadas fritas eran ahogadas en tinto con casera , mientras guardábamos el equilibrio en sillas de hierro , desparramadas por una desnivelada calle que nos “ vomitaba “ al ágora de nuestros pirmeros amores , cuyo púlpito musical dirigía , nuestro siempre amigo y enrollado Juan persiana . Miguel Bosé cantaba “Linda “ , y cada uno de nosotros buscaba a la suya , dándole a La Gloria , más vueltas que San Pedro . Si el encuentro no se producía , se acudía al “ abrevadero” , que llamábamos barra , y abreviábamos la noche. Al final , siempre acabábamos dándole la tabarra al “ Tarra “ en su-nuestro Flodi .

Hoy , aquellos adolescentes que escuchaban a Boney M. , a los Amaya y su obsesivo “Vete” , o la melosa “ Cara de Gitana “ , en la pista de coches locos de Mary-Tere , justo al final de la Alameda , somos hombres o medio hombres , hemos pasado del medio siglo,(l..ya hay más velitas de cumple que tarta...), Dios mío somos casi dinosaurios. Hemos cambiado las calzonas por el mando a distancia de la tele ; y los “lukumbas” por una Káliber sin alcohol .
. La Peña el Búcaro se ha formalizado . Tiene sede fija , un centenar largo de socios , una caseta de Feria con 20 años ininterrumpidos , un pregonero de Carnaval : Manolo Buzón , un pregonero de Semana Santa : Manolo Vera , varios primeros premios de Belenes Navideños , maratones de futbito incontables ( de las cuales fueron sus precursores ) , participaciones carnavalescas en todos sus estamentos … en fin , lo suficiente y más para llenar vitrinas de trofeos y muchos álbunes de recuerdos .
Pero nada de ello , comparable al sentimiento de saber ,que ese connubio sin cura de amigos de hace 25 años , sigue ahí . Con sus encontronazos , su disparidad de opiniones …pero es que es una peña , no un convento de clausura , y está viva . Y todo lo vivo fluye , y cambia . Nunca vemos el mismo río…
Un tal Aristóteles dijo : “ Sin amigos , nadie escogería vivir , aunque dispusiera de todos los demás bienes” . Otro más pesimista , concluyó : “ Pocas amistades sobrevivirían , si cada uno supiera lo que su amigo dice de él , en su ausencia “ . Los extremos nunca son buenos. Cada uno habla de la feria según le va . El malecón que separa al género animal del humano , es la sociabilidad , y las peñas son como un buen abad , que hace guardar esta norma principal .
Este búcaro , como todos los búcaros, se hizo con el agua de la amistad , la tierra del pasar de los años y el fuego , que “ cociendo “ ambas materias primas , le consolidó para mantener fresco su interior. Veinticinco años avalan que este Búcaro ha sido fiel a su cometido primero : la amistad se conserva fresca , aunque los encuentros se dilaten por el trabajo , la familia…

Charlar , discutir , compartir vivencias…. Conocerse es un regalo .
Porque dentro de otros 25 años , aún nos sigamos viendo dentro de este botijo , aunque para entonces , alcemos nuestras copas llenas de infusiones .

...PARA MIS AMIGOS DE LA PEÑA EL BÚCARO, PORQUE
HOY ERA SÁBADO DE GLORIA




Y AL FINAL UN LENTO...
AUNQUE A ESAS HORAS TENÍAMOS QUE AGARRARNOS A LA PAREJA 
PARA TENERNOS EN PIE


Lanzo el guante...UN VALIENTE QUE HAGA UNA QUEDADA, 
que cuando estemos todos, al menos nos reconozcamos

Manolo Martínez

quizas te interese

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...