CARPE DIEM



Dentro de veinte años, lamentarás más las cosas que no hiciste, que las que sí hiciste. Así que, suelta amarras y abandona el puerto seguro. Atrapa los vientos en tus velas. Explora. Sueña. Descubre.


sábado, mayo 23, 2015

ES LA VIDA, NO LA GUERRA


Estaba tan dentro,
que apenas podía respirar,
y ahora... tan fuera,
que las ideas lidian sin tregua
por abrazar, a diario,
la vida.


Los poetas tienen una dificultad contra la que luchan diariamente, y es su ensimismamiento.
Estas criaturas prehistóricas, viven en sus cavernas emocionales, intentando construir un mundo mejor a golpe de versos y suspiros. Este litigio estéril puede llevarles a la travesía infernal de una novida llena de decepciones, sorpresas y yerros. Pero, como todo bicho viviente, el poeta, un día, bendito día, se muere, firmando en ese mismo momento el armisticio consigo mismo. No ha  esperado, ni de coña, la empalagosa navidad, ni siquiera avisó al puñado de incondicionales que le lavaban sus estúpidas heridas de guerra, con frases hechas y miradas tiernas. Ahora los besos no son  golondrinas carmesíes que unen sus alas, ahora sus besos son de tornillo. Hoy, las mañanas las va llenando de cafés, de risas, y de tentaciones, tantas como horas tiene el día. Al poeta le han puesto una querella sus poemas, pero como está muerto. Es la vida, no la guerra

1 comentario:

Juan Rodríguez dijo...

No importa que el poeta muera, sino que adquieran sus escritos la condición de oráculo; no hace falta que sean proféticos, no hace falta. La muerte no existe, sino el morir, y el morir sólo acontece desde la vida, porque hubo vida. Gracias a los poetas, mueran o no como poetas. Viva la vida de su ensimismada poesía.
Juan

quizas te interese

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...