CARPE DIEM



Dentro de veinte años, lamentarás más las cosas que no hiciste, que las que sí hiciste. Así que, suelta amarras y abandona el puerto seguro. Atrapa los vientos en tus velas. Explora. Sueña. Descubre.


domingo, julio 11, 2021

EL CALÓ y LA CALÓ....

No es lo mismo el caló que la caló. El caló es masculino y es el que hace el paseíllo cualquier tarde de abril o mayo. Va y viene, indeciso, se instala en casa sin avisar y de idéntica manera se va. Es el aperitivo, el vete preparando, pero es amigo, se deja tutear. Incluso se le puede echar con una cerveza sin más. 

Pero entonces llegan los trillizos, y sin epidural, junio, julio y agosto. No vienen con un pan debajo del brazo, traen a la caló. La caló viene y se queda. Es cabezota, maleducada y molesta a todas horas. No te deja trabajar, ni dormir, ni descansar.

La caló es arisca y remilgada, no quiere abrazos ni achuchones, sólo demanda una cama grande y que ni la rocen.

La Caló se alía con las mujeres, no las hace sudar. Duermen tapadas y sonríen al verte transpirar. Es un pacto térmico, una alianza siniestra: ellas y la caló. Nosotros llegamos al consenso con el caló, con una cervecita fría, una terraza y poco más, pero a la caló... , a la caló....ASTURIAS... PATRIA QUERIDA...QUIEN DURMIERA EN ASTURIAS... SIQUIERA HASTA LOS POLVORONEEESS...

                                                                        Manolo Martínez

ASÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO


Hace unos días que, una docena y media de valientes, paseamos, ya entrada la noche, entre las tumbas de la Necrópolis, sin más alumbramiento del camino que el farolillo que cada uno portaba en su mano. Vistos desde fuera parecíamos la Hermandad de las Ánimas Benditas. 

Fue una visita guiada bajo el título "Así en la tierra como en el cielo", en la que el cicerone señalaba con un puntero láser las constelaciones, mientras nos embelesaba con las interpretaciones que la mitología hacía sobre el porqué de la primavera y los veranos, y el cómo se forjaron otoños e inviernos. 

Pero, de todo lo que allí se dijo, hubo algo que me dejó cogitabundo. 

 Fue cuando, al señalar una estrella, explicó que la luz que emitía había tardado casi dos mil años en llegar hasta ese mismo momento en que la observábamos. 

O dicho de otra forma, que lo que estábamos viendo pertenecía al pasado, justo al tiempo en que la necrópolis ejercía su actividad enterradora, allá por los siglos I y II después de Cristo. 

Era como si hubiésemos viajado en el tiempo. Resultaba inquietante aceptar que percibíamos aquella estrella tal y como era hacía veinte siglos, cuando en aquellos mismos caminos que ahora pisábamos, andaban también los romanos enterrando a sus romanos, y posiblemente, si creíamos en la Teoría de la Relatividad, al mismo tiempo. 

Algo así como mundos paralelos. Aturdido por aquellos pensamientos me armé de valor y adelanté mi mano en el aire, por si "tocaba" alguna presencia que mis ojos no captaran, y justo en ese preciso momento, sentí una mano fría en mi hombro. 

"¡Ostia... ostia... ostia..!," grité, mientras todos se volvieron para ver qué me pasaba. 

"Un romano que ha conseguido atravesar la puerta del tiempo" pensé. 

"O peor aún, un zombirromano que me va a fulminar por haber profanado su descanso milenario" repensé. 

De tal forma tembló mi cuerpo, que mi mujer, que era la que me había puesto la mano en el hombro, tuvo que sujetarme abrazándome fuerte contra ella antes de preguntarme: 

"¿Estás bien, cariño?" 

—No... no estoy nada bien. ¿Cuándo coño se acaba esto? Te espero en casa...

                                                        Manolo Martínez

https://www.facebook.com/Comer-Beber-y-Hablar-630331003941651/?ref=bookmarks

domingo, julio 04, 2021

¿POR QUÉ LOS PECES NO FUMAN?

El domingo 27 de junio de 2021, a las doce y dos minutos de la mañana, recién pasado el Angelus, vino al mundo este pececito (pueden verle nacer en el segundo 14 del vídeo de abajo). 

Pesó 0,5 gramos al nacer y midió casi un centímetro, todo un pezón. Su madre no necesitó epidural, ni matrona, ni siquiera le dieron después la baja. 

Dicen los astros que se alinearon en su nacimiento, que será introvertido, irritable y algo perezoso, en fin que, según las constelaciones, será un cromo, como decían nuestras madres. 

Pueden verle nacer en el segundo 14 de este vídeo. 

Menos mal que sólo saldrá del acuario para ir al colegio y para hacer la primera comunión. Nada de discotecas, nada de excursiones y nada de viajes fin de curso. Fuera del agua sólo encontrará aire contaminado y lo que es peor aún, gente contaminada. Mejor que se quede ahí, mojadito y alejado de tanta locura.

Si alguien se está preguntando qué tiene que ver el título del texto con el contenido del mismo, se lo diré: nada, sólo era un cebo, como las lombrices que ponen en el anzuelo quienes intentan pescar.

…y me ha funcionado, hoy he pescado: uno, dos, tres… de momento cuatro lectores. No está mal, pero es mejorable, la próxima vez tendré que buscar una lombriz más grande, o una mentira mayor, al parecer son las que más atraen.

Pero si, a  pesar de, alguien se sigue preguntando por qué los peces no fuman, le contestaré a la gallega, con otra pregunta:

 “Tú no serás tonto, ¿no?”

 Manolo Martínez

https://www.facebook.com/Comer-Beber-y-Hablar-630331003941651/?ref=bookmarks

viernes, junio 25, 2021

EL PRIMER RONQUEO EN CARMONA


Felipe Ferrusola, 
dueño de “Pescadería y Marisquería Felipe” ha tenido la feliz idea de que se realizara en Carmona por primera vez el ronqueo de un atún.


Reencontrándome con los tertulianos de "Comer, Beber y Hablar" después de un año largo

. También ha sido él mismo quién lo ha ejecutado con la destreza de un profesional excepcional. Tuvo dos ayudantes de categoría, mi amigo José María Rodríguez y Nerea.



Velando al atún, Felipe, José María y Nerea,
antes del magistral despiece y ronqueo de Felipe Ferrusola

De izquierda a derecha éstos fueron los amigos que ayudaron a FELIPE a organizar el 

PRIMER RONQUEO EN CARMONA 

Antonio Fernández, Pablo García de Lolita Fusión

 José María Rodríguez, Felipe Ferrusola de "Pescadería y Marisquería Felipe" Nerea y 

Manolo Martínez de la Tertulia "Comer, beber y hablar"

Este vídeo nos muestra el ruído del ronqueo

Para cocinar ese atún nadie mejor que Pablo García, chef de Lolita Fusión, quién en tiempo récord convirtió aquel atún depiezado y ronqueado en cinco excepcionales platos que degustamos los tertulianos.

Para que el ronqueo fuera aún más atractivo, Antonio Fernández lo narró de magníficas maneras, ilustrándonos desde la captura del atún con las almadrabas hasta el despiece final, cuando Felipe alzó el espinazo señalando el final del ronqueo.

Como siempre los tertulianos de "Comer, beber y hablar" llenaron el encuentro

 Gracias a los tertulianos de “Comer, beber y hablar”, que una vez más acudieron a mi convocatoria de forma tan generosa que no dio tiempo a publicitarla siquiera. Estoy seguro de que, dado el éxito de este primer ronqueo, lo repetiremos lo antes posible para que puedan asistir todos los que esta pasada noche de San Juan se quedaron sin disfrutarlo.    

           

El ambiente en Lolita Fusión


                  




Este otro vídeo de abajo nos muestra el despiece explicado por Antonio Fernández



Aquí abajo otros dos vídeos mostrándonos el despiece del atún


Felipe Ferrusola empezó a conocer el mundo del pescado con tan sólo nueve años. 
Pasaba sus vacaciones ayudando a su padre y después de 25 años al frente de su negocio ha conseguido el respeto de sus clientes y de los profesionales de su ramo.

"PESCADERÍA Y MARISQUERÍA FELIPE"

Calle San Antón, 27




Manolo  Martínez

Tertulia “Comer, beber y hablar”

Carmona, Verano de 2021


Ve el vídeo de arriba dónde el chef  Pablo García explica los platos que va a elaborar


Gracias al incomparable equipo de Lolita Fusión que, sin salir en las fotos, hicieron que todos estuviéramos lo mejor posible:

A Moi y a Jose María, 
a Roberto, a Abraham y al resto de trabajadores de la cocina y del servicio.


* Taco de Tartar de atún con wacamole y alga wacame
* Tataki de atún con salmorejo de remolacha
* Croquetas de atún encebollado
* Palomitas de atún con mahonesa de soja y lima
* Solomillo de atún a las tres manzanillas 


 



Todo un espectáculo de sabores y presentación. Chapeau para este joven Pablo García que ya ha puesto muy alto el listón en la restauración de Carmona y Sevilla.

GRACIAS A TODOS POR ESTA CALUROSA  ACOGIDA. 

Manolo Martínez

domingo, junio 13, 2021

Los calamares del "BAR PASEO"

Tres excelencias tiene Carmona que la desempatan de otras villas: la Puerta de Sevilla, la Vega y los calamares del Bar Paseo. Aire, tierra y mar. Su defensa, su cosecha y su cocina.

Este bar está en el centro geográfico desde el que los carmonenses nos desparramamos como hormigas hacia nuestras faenas diarias.

Por allí pasamos en busca de los dineros (camino del trabajo o de los bancos), y cuando cogemos el autobús para ir a la capital, o cuando se nos antoja un chupito de cultura despachada en el Teatro Cerezo, también si queremos pasear por la Alameda y hasta para rezar en San Pedro franqueamos aquella taberna…todos los caminos pasan por este templo del tapeo.

Baco, que de tonto no tenía un pelo, le echó el ojo a tan estratégico lugar y puso un cebo infalible, los mejores calamares de Carmona y parte de la comarca. No hay persona humana que al pasar por la verita de este bar y oler el perfume que flota en aquella esquina, se resista a pedir media del cefalópodo con su cervecita.


El secreto de esos calamares es lo más buscado después de la fórmula de la Coca-Cola. Será el aceite y su temperatura, será la harina, será el tiempo exacto de la fritura, será lo que sea, pero nadie le ha dado aún ese punto.

Si además tienes la suerte de pillar una mesita en aquel recodo por el que desfila Carmona entera, puedes tomarle el pulso al pueblo mientras saludas a gente que ni sabías que vivía en Carmona.

—Joaquín...cuando puedas…, pon otra media con dos cervecitas.

Joaquín es el hijo de la dueña de aquel sagrario tabernario y un profesional de los que ya no se encuentran: atento, dispuesto, con agrado, pero medido en el trato, ni mucho ni poco, como sus calamares.

Manolo Martínez


https://www.facebook.com/Comer-Beber-y-Hablar-630331003941651/?ref=bookmarks

domingo, junio 06, 2021

El flequillo de mi Primera Comunión


 Aún conservo el librito blanco y de lomo rubio de mi Primera Comunión. Me gustaba imaginar que el brochecito dorado que lo cerraba era para que no se escaparan los santos que allí se hospedaban, por eso yo apretujaba con fuerza aquel librito. 

Hace unos años, cuando les he ido prestando el librito a mis hijos para su primera comunión, me comían los remordimientos cuando pensaba la de brazos, piernas y costillas se santos que pude haber fracturado con mis apretones. 

En fin…, los fervores religiosos. Pero, sin duda alguna, lo que más añoro de aquel año que me vistieron de almirante, es mi flequillo. Era un flequillo negro, lacio y largo, muy largo. Aquel mechón tenía vida propia, era como una liana en la que se paseaban mis pensamientos de un lado al otro de mi cabeza. 

Aquella mata de pelo se descolgaba valiente para cruzar de norte a sur mi frente y cuando tenía calor yo soplaba y lo veía subir y bajar delante de mis ojos, como aquellas pelotitas amarradas a una guita con la que aprendimos a fumar en pipa. 

¡Ay Dios…!, si hasta las oscuras golondrinas vuelven cada año a colgar sus nidos en mi balcón, ¿por qué no vuelven mis greñas a colgar un flequillo en mi frente, por qué..?

Manolo Martínez

https://www.facebook.com/Comer-Beber-y-Hablar-630331003941651/?ref=bookmarks

sábado, junio 05, 2021

LA PECERA

Cada vez que tengo un conque que resolver me siento delante de la pecera de mis hijos y observo el silencioso ir y venir de los peces de colores.

Pablo, el mayor, reconoce al momento si alguno tiene problemas, cuando ve que se quedan en el fondo de la pecera o nadan sin prisa cuando les echa la comida. Eso le preocupa y le falta tiempo para buscar información.

El otro día nos sentamos mi mujer y yo a ver a los "niños", que es como llamamos a los peces de colores. Pegado a la paridera que Pablo y Ángel instalaron para apartar a los recién nacidos, había un pez macho. No se retiraba de allí porque dentro estaba su pareja a punto de parir. ¡Qué hermoso el instinto animal!, nos dijimos. Al final son igual que nosotros. A lo mejor no saben hacer raíces cuadradas ni se visten en Zara, pero en lo básico...

Pablo no quiere que nada malo les pase a sus peces de colores, como nosotros con ellos, por eso, a veces pensamos, que no estaría mal meter a los hijos en una pecera y verles crecer allí, sin malas compañías, sin alcohol ni tabaco, sin coger el coche, sin deshoras, sin ninguno de los miedos que nos azuzan a los padres.

No nos cansamos de observar los peces de nuestros hijos. Nos da paz. Les damos de comer, les remiramos, les apagamos las luces y cerramos la puerta del cuarto en el que está la pecera. Pablo siempre se vuelve en el último momento, abre un poquito la puerta y, por la rendija, les echa el último vistazo. Pues como nosotros...

Manolo Martínez


domingo, mayo 30, 2021

¿QUÉ ESCONDE EN EL BOLSILLO?


 Un acontecimiento y tres pensamientos: 

Este lo he críao yo y es mío. 

—Esta noche te abrazas al ramo de flores, como hago yo ahora. 

—Es la única vez que dos mujeres se pelean por mí. 

Tres bocas, seis manos, un ramo de flores y ni una sonrisa, si acaso media, la de la sufrida novia. Pero nada de eso es importante, sólo nos intriga lo que la señora de la sonrisa al revés esconde en el bolsillo. ¿Un arma o su alma? Con cualquiera de las dos va "apañá" la del vestido blanco. 

Manolo Martínez

domingo, mayo 16, 2021

REBUJITO CON APIRETAL


Una vez al año, en primavera, se reúne el Sanedrín. Madres y abuelas, en “porcojonescracia”, deciden los hábitos que deberán lucir, durante la Feria, esos inocentes de dos o tres mayos. En menos de cinco minutos ya hay “fumatta blanca”. 

No hubo problemas con la oposición del padre y del abuelo. Eran dos contra dos. Mayoría absoluta, clarísima. 

Cuarenta centímetros de niño de traje corto, y una diminuta niña de faralaes. Es como si le diésemos vida a los muñequitos que adornaban el televisor de la abuela, casi dos hologramas. En ese microondas que llaman caseta, el sudor baña la cara de una criaturita que acoge en su cuerpo menudo más volantes que el “Virgen Macarena”. 

El amor de madre le hace vocearle al patriarca: 

—Pepe, con el rebujito, pide otra media de Apiretal. Algo la refrescará. 

Cualquier cosa menos quitarle el traje de flamenca. Con lo graciosa que va. 


En el otro extremo de la caseta, un angelito de dos años, “tira” como puede de un par de botos de Valverde del Camino, de kilo y medio cada uno (eso también son malos tratos).

Mientras, de las tres raciones pedidas, tan sólo una llega a la falda de la abuela. El resto han sido engullidas por ese ente intangible que devora y no paga, y que habita en todas las casetas. 

Unas boquitas naranjas escupen pompitas de jabón. Son las dos gambas supervivientes al naufragio del mistol de unos platos recién lavados…, con lo a gusto que se come en casa. 

Menos mal que la manzanilla, ese líquido amniótico que nos envuelve durante cuatro días y cinco noches, hace que nos riamos de tanto despropósito. 

Y el lunes, mientras el sol se muere un día más, el estómago, fiel a las leyes kármicas, nos devuelve con intereses incluidos, los malos tratos recibidos. Fatiguitas de muerte, mareos y malestar general. 

Manolo Martínez

Hazte seguidor, aquí abajo, de mi Tertulia "COMER, BEBER y HABLAR"

https://www.facebook.com/Comer-Beber-y-Hablar-1630331003941651

sábado, mayo 15, 2021

LA FELICIDAD PESA UN KILO BIEN DESPACHAO


Un sabio taoista decía: “El error de los hombres es intentar alegrar su corazón por medio de las cosas; cuando lo que debemos hacer es alegrar las cosas con nuestro corazón”

Muchos piensan que para ser feliz hay que tener un Ferrari en la puerta de casa, un despacho con los mismos metros cuadrados que cualquier vivienda de protección oficial, y media docena de Armanis colgados en el ropero.

Que no... que la felicidad es pararte en medio de tu trabajo y marcarte unas sevillanas con tu mujer y hacerle la vida agradable a la gente con la que tratas a diario. Sonreír, bromear, terciar… eso es la vida ¿o no?

Manuel y Mar son ricos por su forma de enfrentarse a los días y a los clientes con una sonrisa puesta y el buen rollo por bandera. Ese patrimonio no se hereda, se tiene o no se tiene.

La felicidad pesa 1 kilo bien despachao, que es lo que pesa nuestro cerebro. Y de ese kilo largo depende nuestra actitud ante las zancadillas que nos pone la vida. Es el que nos hace elegir entre ser feliz con lo que tenemos o infeliz con lo que no tenemos.

Cuando Jorge Luís Borges se enteró de que pronto moriría, escribió: "Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más amaneceres, subiría más montañas y nadaría más ríos..."

Queda claro que Borges no conocía a Manuel Guijo ni a Mar, porque de haberles tratado hubiera incluído en su escrito "...y me haría cliente de Manolo y Mar, no sólo por su buena mercancía, sino por su alegría detrás del mostrador "
Manolo Martínez


miércoles, mayo 12, 2021

EL MEJOR PESCAÍTO DE MI VIDA


Este miércoles pasado me encajé en la Caseta Municipal, como hago todos los años el día del pescaíto, antes de ir la Peña "El Búcaro" para abrir la Feria. Desde lejos ví que había ambiente porque la cola para entrar llegaba a la Caseta del Baloncesto. 

Habrá pescaíto gratis, pensé, pero el caso es que no vi a ningún abuelo con el ticket en la mano. Que raro…sólo había gente de mi quinta. Todos iban arremangaos, pero curiosamente de un solo brazo, cosa que no me extrañó porque los de mi quinta hacemos cosas muy raras cuando empezamos a envejecer intentando aparentar menos años. 

Pero, conforme me acercaba a la caseta, me escamó que no oliera a ese maravilloso aroma a pescaíto frito que se derrama de los peroles inundando las calles de la feria. Olía raro, como a desinfectante… me imaginé que no habrían cambiado todavía el aceite. 

Por no molestar, me puse al final de la cola sin preguntar, y me arremangué un solo brazo, para no desentonar con los que tenía delante.

Hete aquí que cuando llegué a la barra no había barra, sólo unas cuántas mujeres vestidas con un traje de flamenca mu raro, blanco y sin volantes, muy soso la verdad. A la primera que me tropecé le disparé: 

—Señorita, por favor…, ¿me pone una de calamares y media de mero frito? 

La flamenca blanca, muy amable, dicho sea de paso, me miró raro y luego me contestó: 

—Lo siento, sólo nos queda algo de Moderna y unas cuántas Pfizer. 

—¿Boquerones tampoco? —insistí yo. 

—Ah… mire usté… alguno queda, pero tiene que ser en vena…—no me gustó el tono en que me los ofreció, como de cachondeo, pero siendo boquerones… 

—Venga…póngamelos. 

Entonces cogió una jeringuilla y me hincó en el hombro la media ración de bichitos atontaos mientras me cantaba: 

—Mírala cara a cara que es la primera…

—Gracias señorita —le dije— ha sido el mejor pescaíto de mi vida. 

(…y gracias a todas esas flamencas sin volantes, que nos habéis regalado un ticket para volver el año que viene, y de verdad de las buenas, ¡no se puede ir más guapa a la feria!)

domingo, mayo 09, 2021

El tío Tiempohabrá, se murió de viejo y nunca hizo ná.

Hoy ha muerto el poeta José Manuel Caballero Bonald a los 94 años. En una de sus últimas entrevistas  le preguntaban por su próximo libro, a lo que él contestaba que se le había acabado el tiempo. Pero antes de esa "adivinación", el escritor jerezano había estudiado Naútica y Filosofía y Letras. Había escrito novela, ensayo y poesía, y había sido premiado con el Premio Miguel de Cervantes, amén de vivir y mil cosas más que no caben aquí.

No me digan que no les ha pasado alguna vez. ¡Noooo…! , lo de morirse no, me refiero a lo de “tiempohabrá”.  Bonald hizo toda su ida lo que amó, y fue consciente de que "hasta aquí llegué", pero ¿cuántas veces nos escondemos del tiempo como si éste no tuviera fin? 

Háganme un favor, dejen ustedes un momento la cerveza en la mesa, y levanten la mano quién no haya dicho nunca aquello de “mañana estudio”, “el lunes empiezo la dieta”, “el 1 de enero dejo el tabaco”, “tiempo habrá de pintar el patio”, “tiempo habrá de quitarle las malas hierbas a la azotea”. 

Pasan los años como los galgos detrás de las liebres, y los días como las liebres, no te digo más. 

Manolo Martínez


LO QUE COSTABA LA FERIA DE CARMONA EN 1979


Los que hoy peinamos canas, fuimos a la Feria de 1979 en pantalones cortos. 

Nuestros padres nos hablaban aquella feria en pesetas, y nuestras madres nos reñían si no estábamos a las tres en punto en la caseta, para abrir la fiambrera repleta de filetes empanaos, porque los sueldos no permitían estar cuatro días seguidos pelando gambas (hoy tampoco lo permiten, pero somos más señoritos que nuestros padres, y las pelamos). 

Curiosamente comprobaremos que, como ocurre hoy, se necesitaba un dineral para pagar la luz. Pero, claro, no ibas a entrar en las casetas como entramos en las casas, gritándole a los niños:  —Chiquillo, apaga la luz.

 RELACIÓN de GASTOS de la FERIA DE CARMONA del AÑO 1979


 Sevillana de Electricidad……………………..107.082  pesetas

Iluminación Merino, exorno………………….135.000      “

José Noble Carrasco, Orquesta………………...80.000      “

Director Banda de Música……………………..35.000       “

Antonio García Pérez, montaje caseta………….30.000     “

Antonio Marín Expósito, farolillos……………..11.250     “

Publicidad Fama, anuncios ABC……………….11.100     “

Francisco Moya, Conjunto Sevillana…………...15.000      “

Hnos. García Magaña, pintura rótulos…………..5.500      “

Facturas Magallanes, albero…………………….13.100     “

Gastos de riego………………………………..…4.500      “

Subvención prueba ciclista………………………5.000     “

Gastos de cobranza a ambulantes………………..4.000     “

Nómina de trabajos………………………….….18.000      “

Factura de F. Cintado, trofeos……………………5.500    “

Exorno de casetas………………………………..6.000     “

Invitación ancianos de Caridad………………….5.000     “

Festival Voz de Carmona………………………..5.000   pesetas.

(Información sacada del Boletín del Ayuntamiento de Carmona del año 1980 que mi suegro, excelente guardador de recuerdos, conservaba)

                                                                                                        Manolo Martínez

https://www.facebook.com/Comer-Beber-y-Hablar-630331003941651/?ref=bookmarks

sábado, mayo 08, 2021

UN BESO DE RIÑONES


 ¿Por qué demonios a todos nos “pone” lo difícil? Si esa mujer, a la que besa el gilipollas suicidándose a medias, se la encuentra recostada en el quicio de la puerta de la planta baja, ni la mira. Pero ahí… a esa altura… y haciendo equilibrios… ahí el beso sabe a gloria, aunque sea sin lengua. 

Encima de los riñones tenemos una glándula que produce adrenalina, la cual nos hace sentir bien. Con ella respiramos mejor porque nos dilata los bronquios y nos proporciona dopamina, la hormona de la felicidad. 

Cuando estamos en peligro, o tenemos miedo, liberamos adrenalina para enfrentarnos al estrés que esas situaciones nos producen. Así que tú eliges: o te tiras por un puente amarrado por los tobillos, o te buscas una novia que viva en la cuarta planta y una bici como la de la foto, o te metes en el mp3 todas las canciones de Leticia Sabater. 

Bueno…, si quieres adrenalina a tutiplén, lo más fácil es poner en fila india encima de la mesa, las facturas de la luz, del agua y de los móviles de tus hijos, y al lado, al final de la fila, tu nómina. Réstale las tres primeras a la última. 

¿Qué? ¿Cómo se te ha quedao el cuerpo? ¿No querías adrenalina? Ah…, ¿que no te sientes bien?, pues será que no segregas bien encima de los riñones, vete al endocrino. 

Manolo Martínez


https://www.facebook.com/Comer-Beber-y-Hablar-630331003941651/?ref=bookmarks

viernes, mayo 07, 2021

PARA QUE LUEGO DIGAN QUE LAS MATEMÁTICAS NO SIRVEN "PA NÁ"


 ¿Cuántas veces hemos pensado durante las infinitas clases de matemáticas…, pero todo esto para qué sirve? ¿Para qué sirve un coseno, una integral, una derivada, pi... para qué coño sirve el número pi? ¿Y el mínimo común múltiplo? ¿Y una raíz cuadrada? 

En la panadería nunca nos pidieron nada de esto para darnos la viena, salvo el dinero, claro. Ni siquiera el carnicero, un tío listo dónde los haya, nos hizo despejar la X antes de vendernos las alitas y el contramuslo. ¿Nos sería más fácil entender el prospecto del paracetamol si supiésemos resolver un logaritmo neperiano? Que no. 

Demostrado queda, que las matemáticas, para lo único que sirven, es para suspenderlas, y quedarte sin vacaciones, y sin paga. Me cago en las matemáticas. 

Pero he aquí, que el otro día, un buen amigo de la adolescencia, me mostró el precioso dibujo que ilustra este texto, hecho con un boli bic durante la hora que duró la clase de matemáticas de hace tantitantos años. 

 Lo que mi amigo desconocía es que el profesor de matemáticas, no sólo conservaba aquella improvisada obra de arte, sino que la había enmarcado y lo tiene colgado en su casa. 

¿Quién fue el talento que dijo que las matemáticas no servían pa ná? 

 Manolo Martínez

 

https://www.facebook.com/Comer-Beber-y-Hablar-630331003941651/?ref=bookmarks

domingo, mayo 02, 2021

EL PUCHERO DE MI MADRE


 Antes, cuando abandonábamos el nido al casarnos, una de las primeras cosas que echábamos de menos era el puchero de nuestras madres. 

Aquellos pucheros eran otra cosa, había algo mágico en ellos. Tal era así que, entre arroces y fideos, había veces que llenábamos las cucharas de estrellas, que nuestras madres cogían del cielo para echárselas a puñaditos al caldo, uno por hermano y dos para el padre. 

Aquel caldo blanco le abría los brazos a todo, como las madres. Por él navegaba el migajón, que a pellizcos arrancaba mi padre del bollo sobrante, los picatostes que bailaban los días de fiesta abrazados al escaso jamón picado y al huevo duro…hasta la lluvia que, en forma de microscópicas bolitas blancas, chispeaban desde ese cielo de carne y dedos que son las manos de una madre.  


Y es que aquel puchero reunía todo cuánto significa el hogar: calor, cariño… y  el alivio que nos recomponía el cuerpo cuando veníamos de la feria jartito de manzanilla. Entonces, apretábamos los labios, nos poníamos lo más feo que sabíamos, y hacíamos un “puchero”, como el que hace el niño que vemos en la fotografía… tiempo le faltaba a tu madre para ponerte el bendito vaso de caldo firmado con dos hojas de hierbabuena.
 
A mi madre, a todas las madres

Manolo Martínez


quizas te interese

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...