CARPE DIEM



Dentro de veinte años, lamentarás más las cosas que no hiciste, que las que sí hiciste. Así que, suelta amarras y abandona el puerto seguro. Atrapa los vientos en tus velas. Explora. Sueña. Descubre.


lunes, febrero 02, 2026

¡ ESCAMENSES, LEVANTAOS...¡

Se rumorea que en los últimos días no dan abastos los dermatólogos atendiendo a las personas que llegan a sus consultas con la piel cubierta de asperezas con forma de diminutas tejas. 

Al parecer se confirman las sospechas, y ya es una evidencia que no están saliendo escamas. 

La incesante lluvia que no nos abandona desde navidad, ha empezado a cambiar nuestra fisonomía. La naturaleza, siempre sabia, ha hecho que nuestra piel se vaya adaptando a nuestro nuevo hábitat, el agua. 

Quizás deberíamos modificar nuestro gentilicio pasando de carmonenses a escamenses, retratando así con fidelidad nuestra recién estrenada anatomía de hombre-pez. 

Y ya puestos, no estaría de más personalizar el himno de Andalucía, que podría quedar así: 

¡Escamenses, levantaos,
pedid sol y libertad,
sean por una Carmona oreada,
sin escamas,
y sin humedad!

¡QUE ME QUITEN LO BAILAO!


 Vivir es fácil. Es aceptar. Es cantar bajo la lluvia. 

Es saber que no hay mejor patria que la calle, ni bandera más grande que tu propia voz cuando se cose a otras voces para entonar el único himno válido, tu canto. 

La gente canta y baila, y festeja la vida. Intuye que hay que hacerlo ahora mismo, para luego poder decir con alegría:

-¡Que me quiten lo bailao!

Texto: Manolo Martínez
Fotografía: Fernando Baeza Sánchez

domingo, febrero 01, 2026

YO SOY DE CARMONA


Los quereres necesitan el destete del camino.

Es la distancia la que te abre los ojos porque, aunque uno sea de dónde nace, esta circunstancia no la entiendes hasta que te alejas del lugar. 

No es como la pena de los niños que enseguida se pasa.

No es nostalgia ni es morriña. Es necesidad. 

Y aunque uno trabaje, pasee, coma y duerma en Carmona, sólo cuando sales de ella y tienes el alma en un hilo, es cuando sientes, piensas y dices alto: YO SOY DE CARMONA. 

            Manolo Martínez

Hazte seguidor, aquí abajo, de mi Tertulia "COMER, BEBER y HABLAR"

https://www.facebook.com/Comer-Beber-y-Hablar-1630331003941651

domingo, enero 25, 2026

ENTRAN POCOS EN EL KILO..., PEPE IBÁÑEZ

—Mary, de estos entran pocos en el kilo. 

Este era el santo y seña con el que los antiguos tenderos les “señalaban” a nuestras madres las mercaderías más apetecibles por ser las de mayor calidad. 

Algo parecido sucede con esa gente que la vida toca con la varita y que nos contagian positivismo, alegría, templanza… son gentes de las que “entran pocas en el kilo”. 

Uno de estos es Pepe Ibáñez. 

Dicen que la cara es el espejo del alma, en el caso de Pepe se cumple. La mesura de sus maneras y de su discurso se adivinan en su gesto sosegado.  

Como profesor en la Escuela Taller de Carmona, Pepe no sólo ha formado a los jóvenes sino que también les ha impregnado su visión del mundo: el trabajo como herramienta imprescindible para formarse, pero con alegría, sin aspavientos, con la constancia y la satisfacción de saber que las cosas, si de todas formas hay que hacerlas, mejor hacerlas con dedicación, con amor a lo que se hace y con la curiosidad como motor del aprendizaje. 

Pepe es una persona cercana, sencilla y siempre cordial. No hay nadie que hable mal de este enamorado del Carnaval en el que ha colaborado actívamente desde la su propia participación hasta formando parte de la organización. Es un todo terreno, pero sobre todo este hombre es la imagen del consenso, del “seguro que se puede si se quiere”. 

Es de los que transmiten buen rollo sin que ni siquiera hayas hablado con él. Tiene buen karma, buenas energías que dicen los orientales. Es alguien de trato fácil, y eso es algo impagable, sobre todo en estos tiempos de crispación. 

Ha dejado su impronta allá por dónde ha pasado, desde organizador del carnaval a presidente de la peña decana de Carmona, La Giraldilla. 

Pepe Ibáñez es  alguien imprescindible en el paisaje humano de Carmona.   

                                           Manolo Martínez

sábado, enero 24, 2026

TODOS TENEMOS DOS VIDAS. LA SEGUNDA EMPIEZA CUANDO NOS DAMOS CUENTA DE QUE SOLO TENEMOS UNA

Fotografía: Ramón Rodríguez

Todos tenemos dos vidas: la propia, y la que se inventa la gente. 

Aunque yo creo, que en esta briega de interpretar la existencia, no hay quien le gane a los chinos, sobre todo, a uno que murió el mismo día que yo nací (vaya por Dios), un once de abril, Confucio.

Puede que sea porque, como dicen que somos lo que comemos, y en esa faena los orientales son los más prudentes: arroz tres delicias, rollitos de primavera, pato a la naranja, y no: papas fritas con huevos, papas fritas con hamburguesas, papas fritas con bisteles, papas fritas, papas fritas…

En fin, volviendo al tajo, a lo que dijo Confucio:

“Todos tenemos dos vidas. 

La segunda empieza cuando nos damos cuenta de que solo tenemos una”.

Ole tus cojones, Confucio.

 

Manolo Martínez

Hazte seguidor, aquí abajo, de mi Tertulia "COMER, BEBER y HABLAR"

https://www.facebook.com/Comer-Beber-y-Hablar-1630331003941651

lunes, enero 19, 2026

HACERSE

Acomodarse al terreno, esperar la lluvia, resistir los rayos del sol, afrontar la dificultad, y, por encima de todo, hacer de la incertidumbre tu compañera de viaje, nunca tu enemiga.

Todo eso me lo enseñó el autor de esta fotografía, con su actitud ante cualquier circunstancia, cuando apenas tenía una docena de veranos.

Hoy, que te triplico la edad, intento tunearme copiando tus mayores tesoros:

la escucha atenta cuando te hablan y la templanza como formato de vida.

… y te pido un último favor: cuenta siempre conmigo. 


Fotografía de Ángel Martínez 

Texto de Manolo Martinez 

domingo, enero 18, 2026

POR FAVOR, DIME LA VERDAD


 ¡Cómo han cambiado las noches María! 

Ya no nos esperan los hijos en casa, ni tenemos prisa…, como mañana no hay que trabajar. 

Esperar el autobús ha sido una excusa para decirte algo. Sabes que no soy hombre de poemas, ni siquiera de ternuras, pero hoy..., hoy no sé que me pasa que tengo ganas de decírtelo, despacio, al oído cariño mío: ¿esta noche qué tenemos, fideo o arró? 

Texto: Manolo Martínez
Fotografía: Fernando Baeza Sánchez

miércoles, enero 14, 2026

PASEANDO POR LA BIBLIOTECA EN BICICLETA

Hace unos días, por cuestiones de trabajo, tuve que cerrar la biblioteca. Comprobar que todos los usuarios hubieran salido, cerrar puertas y y apagar luces. 

No es difícil, en el silencio de la ausencia, escuchar algún que otro ruído.

Es más, en un edificio de esas dimensiones, cualquier crujido de la madera que allí vive, se convierte, rápidamente, en un lamento o cuchicheo. 

Yo nunca había estado en esa estancia de la biblioteca, por eso, tras desconectar el aire acondicionado y apagar las luces dejando la sala en la penumbra que le daba la luz de la calle, no me esperaba, en ningún momento, que al girarme para cerrar la puerta, un  niño montado en una bicicleta me estuviese mirando fíjamente. 

Juro que no grité. Ni lloré. Pero tuve ganas de ambas cosas cuando se me aflojaron las piernas y se me cayeron las llaves al suelo, que tuve que recoger a tientas bajo la atenta mirada de aquel gigantesco niño. 

Pegué un pingo (respingo para los bien hablados) que, sin saber cómo, me dejó en menos dos, en la puerta de la biblioteca, cerrándola por fuera.


Que el mundo es un pañuelo no es una frase hecha, porque a los pocos días de encontrarme aquel niño en la bicicleta, tuve que atender a un señor que vino a apuntarse a los Talleres Culturales, que dicho sea de paso, tantas horas de bienestar proporcionan a los carmonenses a través de la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Carmona.

Pues resulta que aquel señor, José Manuel Muñoz Sánchez, era el nieto del niño de la bicicleta y, además, el autor de aquella exquisita pintura en la que, José Manuel, con apenas veinte años, había retratado a su abuelo cuándo éste era un niño.

En una breve conversación, el pintor y nieto del niño de la bicicleta, se delató como artista que es, cuando compartió conmigo que lo importante del arte eran las múltiples lecturas que cada observador hace de él. Me pareció un apunte, no por obvio, menos  enriquecedor, y dando buena cuenta del generoso espíritu que normalmente alienta a los artistas a ejecutar obras que nos hagan sentir cosas, a abrirnos el alma en canal.

Gracias, José Manuel, por dejar que sea tu abuelo el que custodie un lugar en el que el conocimiento manda. Y enhorabuena por despertar emociones en los demás, que aunque en mi caso la primera fuera miedo, ahora ya es admiración.

Manolo Martínez

Hazte seguidor, aquí abajo, de mi Tertulia "COMER, BEBER y HABLAR"

https://www.facebook.com/Comer-Beber-y-Hablar-1630331003941651

quizas te interese

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...