Hoy, que es mi cumpleaños, me he levantado pensando en las cigüeñas, porque hay que ver lo desagradecidos que somos todos si pensamos la de niños que han traído al mundo , y el único pago que han recibido, es decirles, a boca llena, que es mentira, que las cigüeñas no traen a los niños.
¿Que las cigüeñas no traen a los niños? Pues mira la de la foto como busca la suya.
Que sí, que las cosas han cambiado y ya no hay vuelta atrás.
Es así y punto, o punto y pelota, como dice mi mujer cuando pone el punto final a una disputa. Que ahora cocina él mientras ella pasa repaso a "las tropas".
Canjeamos posturas quedándonos en cueros ante los nuevos roles. Y no pasa nada, salvo que las miradas cambian de propietario y las manos se inquietan ante la permuta de faenas.
Tan seductor es rebañar como estirar para mirar. De acuerdo en todo, pero que no me diga nadie que las cigüeñas no traen a los niños. Entonces ¿quién los trae, coño, Seur?


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