Se rumorea que en los últimos días no dan abastos los dermatólogos atendiendo a las personas que llegan a sus consultas con la piel cubierta de asperezas con forma de diminutas tejas.
Al parecer se confirman las sospechas, y ya es una evidencia que no están saliendo escamas.
La incesante lluvia que no nos abandona desde navidad, ha empezado a cambiar nuestra fisonomía. La naturaleza, siempre sabia, ha hecho que nuestra piel se vaya adaptando a nuestro nuevo hábitat, el agua.
Quizás deberíamos modificar nuestro gentilicio pasando de carmonenses a escamenses, retratando así con fidelidad nuestra recién estrenada anatomía de hombre-pez.
Y ya puestos, no estaría de más personalizar el himno de Andalucía, que podría quedar así:
¡Escamenses, levantaos,
pedid sol y libertad,
sean por una Carmona oreada,
sin escamas,
y sin humedad!

3 comentarios:
Hola Manolo ya veo que Vais a tener que cambiar hasta el escudo de Carmona, Quizas os quede mejor el de Mollet Fel valles
Que seria de nosotros, si miráramos la vida tal como es?
Saludos
jajajaja, muy bueno, muy bueno Manolo¡Se lo dice un "malintencionado" galápago GalapagarI... jajajaja
Genial su "sentencia" Sra Loles, ¿Qué seria de nosotros, si miramos la vida tal como es? Digna de anotarla en el Brevario Universal.
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