CARPE DIEM



Dentro de veinte años, lamentarás más las cosas que no hiciste, que las que sí hiciste. Así que, suelta amarras y abandona el puerto seguro. Atrapa los vientos en tus velas. Explora. Sueña. Descubre.


sábado, noviembre 29, 2025

UNA TIZA EN LA OREJA


Van cerrando las tabernas de Carmona cuyo sello era la tiza en la oreja del mesonero. La Noria, El Cochera, Aroca, Pastrana...tascas de aquellos tiempos en que los hombres tenían nombres de hombre (Manolo, Juan, Pepe...), no de telenovelas ( Jonathan, Steven, Iker...)
Con ellas se nos va una forma de entender el mundo, porque allí acudíamos a hacer tertulia, a contarnos nuestras cosas y las cosas de nuestro pueblo. 


Todas echaron las llaves a sus puertas, pero a todas se les olvidó cerrarlas en nuestra memoria, en la que Manolo sigue asomando su mano por la reja con un platito, blanco y ovalado, lleno de "chochitos", y Pepe "tirando" cervezas. Lo siento, ahí nunca vais a poder jubilaros. 
A propósito, "...cuando puedas...llena aquí" 


Eso no se hace. Nos habéis dejado tirado. ¿Dónde coño vamos ahora a arreglar el mundo?
¿Desde dónde le vamos a decir al mejor jugador del mundo como debe tirar el penalti? 

Una solución nos la ofrece Chesterton en su novela "La taberna errante", en la que un tabernero y un capitán, ante el cierre de todas las tabernas, recorren Inglaterra rodando un barril  de ron. De cuando en cuando paran para abrir el grifo del tonel y reinventan la vida en cada una de esas chicotás.
No es mal remedio, habrá que pensárselo. Lo malo es cuando tengamos que rodar la barrica, y la barriga, Prim arriba.
Manolo Martínez

sábado, noviembre 22, 2025

LA CHUPA DEL SEGUNDO HIJO


Cuando tuviste tu primer hijo no había tiempo de que su chupa tocara el suelo porque te tirabas a “tocarajo” por ella, como si fueras Iríbar haciéndose una “palomita”. 

...y en el excepcional caso de que el chupete rozara, lévemente, las impolutas losas, lo sumergías, en un santiamén, en desinfectante, o en una olla con agua hirviendo. 

La chupa del segundo hijo fue otra cosa, como mucho iba del suelo a un "pacaypallá" en tu pantalón de pana, pero, la mayoría de las veces, iba del suelo a la boca. 

Dime, ¿no te sientes muchas veces como la chupa del segundo hijo? 

Por ejemplo, cuando ensayas en tu cabeza, una y otra vez, discusiones imaginarias con gente con las que, habitualmente, cuando las tienes frente a frente, te restriegas como un gato y mides tus palabras. 

Dime, ¿te ocurre o no? 

Y mientras los días se te escapan de las manos como anguilas, tú sigues imaginando lo que le vas a decir mañana. Coño, po díselo hoy. 

No es bueno tragarse las cosas, es sano desembuchar, muy sano.

Manolo Martínez

Hazte seguidor, aquí abajo, de mi Tertulia "COMER, BEBER y HABLAR"

https://www.facebook.com/Comer-Beber-y-Hablar-1630331003941651

sábado, noviembre 15, 2025

EL CUADRO DE CABELLO


Dicen los enteraíllos que este cuadro del ciervo acosado por una jauría de perros, es de Paul de Vos, pero se equivocan de "pe a pa" porque este cuadro era de Cabello. 

Lo sé porque yo estaba delante la tarde que mi padre se lo compró a Antonio, el que llevaba la tienda de Muebles Barrera en el Paseo del Estatuto, justo donde ahora está la tienda de los chinos. 

El día que mi padre colgó en la pared del salón esta jauría de perros nadie quería sentarse a cenar dándole la espalda. 

Era una sensación angustiosa, como si en un cualquier momento, uno de aquellos galgos decidiera soltar al venado, y saltar del cuadro a uno de nosotros, a sabiendas de que seríamos un bocado mucho más tierno. 

Recuerdo a mi abuela sorbiendo la sopa sin despegar los ojos del lienzo.

Tampoco he podido olvidar el día que “echaron” en la tele “Bambi”, porque, por cada cucharada de fideos que yo metía en mi boca, mis ojos echaban al caldo del puchero, un “viaje” de lágrimas mientras miraba de reojo a los perros zamparse a otro pariente de Bambi. 

“Lo van a dejar solo en el mundo”, pensaba sin poder parar de llorar. 

Yo estaba seguro de que aquel cuadro sólo estaba en mi casa, pero, con el tiempo, comprobé que raro era el hogar de los años 70 que no tuviera una copia del cuadro que compró mi padre a ditas. 

…anda que no vendería cuadros Cabello. 

Para que ahora vengan los eruditos diciendo que el cuadro es de Paul de Vos.

De Cabello, coño, de Antonio Cabello el de Muebles Barrera primero, y Muebles Cabello después. Una maravillosa persona, dicho sea de paso

Manolo Martínez

Hazte seguidor, aquí abajo, de mi Tertulia "COMER, BEBER y HABLAR"

https://www.facebook.com/Comer-Beber-y-Hablar-1630331003941651

sábado, noviembre 08, 2025

Mingalario


A treinta metros del ayuntamiento, la casa de todos, y frente a la iglesia del Salvador, la casa de todos también (tenemos casa por todos lados), un camino adoquinado nos da elegir entre hablar con Dios o comer y beber como dios. Nuestros antepasados lo tenían claro ¿de qué vas a hablar con la barriga vacía? Por eso optamos por entrar en Mingalario primero. 

Es una taberna como dios manda, que para eso vive justo en frente. Suelo de barro, barra de mármol y un cielo del que llueven jamones. Entre el suelo y el cielo, un delantal con Antonio dentro. Nada más pisar el albero Antonio nos bendice ofreciéndonos la gloria en forma de migas, pavías, milhojas de carne mechá y queso de cabra o el santo y seña de la casa, las pringaítas.

Buenos caldos despachan allí para que, en veinte minutos, nos hagan ver las cosas de otra forma. La manzanilla, el Beronia o la cerveza nos achica el problema y nos ensancha el horizonte. Con media conversación y otra media de jamón, ya lo vemos todo claro. La vida es Comer, Beber y Hablar. Trabajar no. Trabajar no es vivir. Hay que trabajar para pagar la media de jamón, y punto.



El reloj va más despacio en aquella cantina. Va como debe ir, al compás del… 

 Llena aquí Antonio, esta ronda la pago yo 

¡Que vista tuvo el que decidió construir, frente a Mingalario, el Salvador! Comidos y bebidos ya podemos hablar. Lo que pasa es que confundimos hablar con pedir. Nos pasa siempre. Pedimos más que hablamos.   

 Pon la penúltima Antonio. 

Manolo Martínez         

sábado, noviembre 01, 2025

LAS SOBRAS

Lo que queda de la comida cuanto te levantas de la mesa son las sobras. Con las sobras creció una generación, la de nuestros abuelos, la de la postguerra. Más tarde, con esas sobras se criaban en los pueblos, a los cerdos, las gallinas y todo bicho viviente que tuviese estómago y patas. 

Hoy, mientras nuestros hijos ven la última serie de Netflix en un móvil que a menudo supera la nómina del padre, miles de niños de la India, Brasil y otros países, recogen las sobras para sobrevivir. Y lo peor es la absoluta indiferencia con que el resto del mundo civilizado les observa mientras remueven la basura sin que se nos remuevan las tripas. 


Circula por ahí un informe que asegura que con la cuarta parte de la comida que tiramos a la basura desaparecería el hambre del mundo, 800 millones de personas mueren por no tener acceso a nuestras sobras. ¿Qué hacemos rezando? ¿Qué le contamos a los santos cuando contemplamos esto? 
Ser activos para cambiar estar realidad tiene más valor que un padrenuestro.

Manolo Martínez

quizas te interese

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...