Esto lo dijo un portugués, Pessoa, pero los portugueses cantan fados, y
comen bacalao a todas horas, ¿se puede ser más triste?
Otros defienden que las dos vidas que tenemos son: la propia, y la que se
inventa la gente.
Pero, para mi, no hay quien le gane a los chinos. Comen sano. Arroz y
rollitos de primavera. Dicen que somos lo que comemos, luego me fío más de los
pensamientos chinos.
Por eso me quedo con lo que dijo uno que murió el mismo día que nací yo, un
11 de abril, Confucio, que afirmó esta hermosa verdad:
“Todos tenemos dos vidas. La segunda empieza cuando nos damos cuenta de que solo tenemos una”.
Ole tus cojones, Confucio.
Fotografía de Ramón Rodríguez

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