¡Cómo han cambiado las noches María!
Ya no nos esperan los hijos en casa, ni tenemos prisa…, como mañana no hay que trabajar.
Esperar el autobús ha sido una excusa para decirte algo. Sabes que no soy hombre de poemas, ni siquiera de ternuras, pero hoy..., hoy no sé que me pasa que tengo ganas de decírtelo, despacio, al oído cariño mío: ¿esta noche qué tenemos, fideo o arró?
Texto: Manolo Martínez
Fotografía: Fernando Baeza Sánchez

No hay comentarios:
Publicar un comentario