CARPE DIEM



Dentro de veinte años, lamentarás más las cosas que no hiciste, que las que sí hiciste. Así que, suelta amarras y abandona el puerto seguro. Atrapa los vientos en tus velas. Explora. Sueña. Descubre.


martes, abril 21, 2020

Entrevista con "Marly te escucha", un Canal recién nacido en Youtube que SUMA. Entra.


"Marly te escucha" es un nuevo Canal de Youtube 
en el que puedes encontrar desde ejercicios de Taichi, 
a consejos, todo con una mirada del mundo pausada, diferente.

Manolo Martínez

domingo, abril 19, 2020

Vendo CuentaTontos ( ¡ A euro, niña...a euro...! ¡Un CuentaTontos, un euro! ¡Mira Mary que mezacaban!)


Tengo en mi casa un CuentaTontos. Es absolutamente genial, y muy barato. A euro la unidad. El sofisticado instrumento te permite contar el número de tontos mediante un censor que se conecta por bluetoohth a nuestro sentido común. Esta conexión inalámbrica te avisa en cuánto identifica a un tonto. Lo hace transmitiéndole a tu dedo índice una pequeña descarga que le hace pulsar un interruptor que a su vez acciona la rotación de los dígitos. Para alcanzar la categoría de  tonto es preciso difundir noticias falsas, tener un discurso incoherente, o símplemente decir tonterías. Hubo un día, no recuerdo cual, que le dí la vuelta al marcador dos veces por la cantidad de tonterías que me llegaron de las redes sociales, de algunas cadenas televisivas, y algunos canales de radio. Lo que sí te garantizo es que es entretenidísimo en estos tiempos que nos ha tocado vivir. Les dejo algunas de las perlas con las que mi  CuentaTontos se activó en estos últimos días:

1- Se movió la primera vez mi dispositivo cuando leí en un wassap que dejar de respirar durante un tiempo determinado, 30 segundos, mataba al Coronavirus. Automáticamente quedó registrado el tonto número uno.

2- 
Bertín Osborne se indigna con el estado de la Sanidad y Twitter le recuerda que tiene cuentas en Panamá. Joder, Bertín…no me queda más remedio, bueno en realidad es el instrumento el que te ha contabilizado como el tonto número 2.

3- El otro día oí a un político afirmar que la posible concesión de una renta básica de 500 euros sólo serviría para crear vagos. Automáticamente me llegó la descarga al dedo y mi artefacto anotó el tonto número dos. Porque claro, pensé, ¿y no servirá esa posible renta básica para rescatar a las personas antes que a los bancos? Con quinientos euros no se le resuelve la vida a nadie, pero le puede permitir comer, o tener un techo bajo el que dormir. ¿Es eso crear vagos? ¿O símplemente es darle una oportunidad a los más desfavorecidos? 


 4- Alfonso Ussía, escritor y humorista sin gracia, ha dicho"Hoy le quitan a Garzón (el político de  Izquierda Unida que acaba de ser padre) los puntos del parto de su mujer. Y sin anestesia, para dar ejemplo". Luego en esa línea, podría seguir afirmando Alfonso que si la que pare es la mujer, ¿qué pinta el hombre (marido de la parturienta y padre del que viene) en el hospital? Hay muchos trogloditas que aún piensan así.

5- ¿Te ha llegado un wassap con un vídeo de un supuesto transportista que denuncia que se lleva a Francia material sanitario porque España no paga? Mi cuentatontos no para de registrar tontos con estas NOTICIAS FALSAS, por partida doble (los que fabrican las noticias falsas y los que se las creen y las reenvían a sus contactos) La Guardia Civil ha desmentido la noticia y demostrado que el material que mostraban eran folios. Folios. Manda huevos.

6- Mucha gente se cree todo lo que les llega al WhatsApp. Se lo creen como si fuera un periódico. Otro problema que suponen los bulos, son las historias en las que la mentira tiene parte de verdad. Si das mentiras mezcladas con verdad es más difícil desmentirlo que cuando todo es mentira.

En fin, por intentar poner algo de sentido común en todo esta vorágine de desinformación que como un tsunami nos abduce las entendederas, o leemos todos los medios de información de las distintas ideologías, y así abrimos el abanico para conocer todas las versiones, o me compras un CuentaTontos. A euro los vendo. 
                                                                                      Manolo  Martínez

sábado, abril 18, 2020

ORDENÁNDOLO todo durante el CONFINAMIENTO: roperos, alacenas..., hasta los RECUERDOS he colgado en este TENDEDERO VIRTUAL para orearlos y confiscarles el olor a alcanfor


Creación grupo solidario "Ofrezco y Necesito (Abril 2020)


Entrevista en el Canal  "Marly te escucha"




Tertulias Virtuales "Comer, Beber y Hablar" (Marzo 2020)


Presentación poemario "Dos cocodrilos y un destino" (Octubre 2018)


Presentación "Dios vente conmigo al infierno" de R. Talavera (6 abril de 2013)


Presentación "Cajón de Rebeldía" de Vanesa Calero (6 octubre 2013)
      

Presentación de "El ropero de las mujeres" (19 marzo de 2011)




ENLACES para ver TERTULIAS y EXPOSICIONES 

"Una foto y 69 palabras" de Fernando Baeza y Manolo Martínez ( Exposición en Karma)

https://play.televisioncarmona.com/v/QC08cOUya2gST9oKTC/PRESENTACION-DE-EXPOSICION-FOTOS-Y-69-PALABRAS-/

Tertulia "Comer, Beber y Hablar" en el Parador con Evelyne Ramelet

https://play.televisioncarmona.com/v/k8f8xGZzNpXQSA2uO5/CHARLA-TERTULIA-SOBRE-COCINA-CON-EVELYNE-RAMALET-1/



Tertulia "Comer, Beber y Hablar" en Casa Curro Montoya con Presidente de la Real Maestranza, Matías Tejela, Emilio Trigo y Manolo Burgos

https://play.televisioncarmona.com/v/SNbhEhHOmYAXGxU3BQ/TERTULIA-COMER-BEBER-Y-HABLAR--HOY-TOROS-1/




Manolo  Martínez

sábado, abril 11, 2020

PEQUEÑAS COSAS


Dice mi feisbu que hoy, 11 de abril de 2020, cumplo 115 años. ¡Ole! Que no es una broma, que pueden mirar en el apartado de información y comprobar que nací según feisbu, el año de nuestro señor de 1905. No subo una fota mía hoy porque es mi cumpleaños y no quiero crear mal karma con la envidia que iba a despertar en ustedes, cuando vieran como me conservo con 115 años, hasta pelo tengo. Así que imagínense la de cosas que les podría contar hoy, pues de todo. Podría hablarle de las dos guerras mundiales, de la primera y de la segunda república, de cuando llegó el hombre a la luna, hasta del debut en televisión de Jordi Hurtado (el de “Cifras y Letras”), no les digo más.

                                    

    Pues con los años míos, más lo que me ha regalado feísbu por la cara, algunas cosas, no muchas, me van quedando claras. Una, quizás la que más, es que la vida está (digan lo que digan los energúmenos que adoran al dinero), en las pequeñas cosas. No hacen falta psicólogos ni sociólogos que nos lo aseguren. Sólo tenemos que mirar estos días de pandemia y preocupación ¿quienes se asoman a los balcones a cantar, a montar una semana santa por los tendederos, a bailar, a mostrarnos lo mejor de cada uno? Los currantes, los que saben que hay un tiempo para trabajar y otro para vivir, y gestionan el de vivir de la mejor manera posible, con ingenio, con humor, con alegría, agarrándose a las pequeñas cosas de las que se llenan los días.

                                    

Otra de las cosas que me han quedado claras, aunque tarde ya, es que las cosas hay que hacerlas y decirlas en su momento. Anda que no le diría hoy yo cosas, y todas bonitas, a mi padre, si pudiera. Por eso he puesto a Serrat cantando con Juanito Valderrama, porque a mi padre le encantaba Valderrama y a mi Serrat. Es una forma de que escuchemos los dos la misma canción, si pudiéramos

 Una cosa que todavía no he aprendido es a callarme. Miren ustedes si no el coñazo que les acabo de soltar. Qué cosa más larga dios mío…yo no lo hubiera leído entero ni por dinero.
 Feliz Sábado, Gloria.

Manolo 
Martínez

viernes, abril 10, 2020

EL PERRO BILINGÜE


    Paseo a diario por los alrededores de mi primer colegio porque por allí se mueve mi vida. Al bajar una cuesta está mi casa, y si subo la misma cuesta, mi trabajo. Entre ambos transcurre mi existencia. Eso sí, tengo la suerte de que en este tránsito diario de la faena al hogar, y viceversa, no solo me asomo al pasado a través de las ventanas de mi primera clase, sino que además imagino la antigua Roma porque el pasillo que une mi trabajo, mi colegio y mi casa es una necrópolis romana, y frente a ella, un anfiteatro, ¿se puede ser más afortunado?
  Pues bien todo esto para contarles porque estaba yo el otro día, como otros muchos, haciendo de improvisado guía con unos turistas que buscaban la Necrópolis para visitarla. Mientras intentaba yo explicarles por dónde acceder al cementerio romano, y dónde podrían dejar el coche, un perro del tamaño de mi cuenta bancaria, no dejaba de emitir ladriditos acordes a su escasa longitud, pero tocacojones como ocurre con todos los que no saben como hacerse ver.
  

 En una de las cien interrupciones que el can le regaló a mi paciencia, hice el gesto de llevarme el dedo índice a mi boca, intentando pedirle que se callara de una puta vez, a lo que el jodido perro respondió chillando como una rata y escondiendo su cabecita en la sobaquera de su dueño, pensando (digo yo) que yo le iba a pegar cuando me vio levantar mi mano. Entonces el que ladró fue el dueño para indicarme en un perfecto castellano de Doña Croqueta, y asombrado de mi ignorancia:

-          ¡Oigaggg, oigaggg…que lo ha asustado usté. Háblale pog favó, que mi pegggo es bilingüe!

  Quise morirme.
Manolo Martínez

jueves, abril 09, 2020

Tertulias virtuales de "Comer, beber y hablar"


Este paréntesis al que nos ha obligado el confinamiento, nos ha hecho tirar de imaginación y pasar nuestras tertulias al mundo virtual, más concrétamente a través de wassap. La primera tertulia virtual la ha dirigido la psicóloga Silvia Álvarez y hemos hablado sobre la RESILIENCIA, como sacar de lo malo algo bueno.
 La segunda tertulia en wassap la llevó a cabo Antonio Domínguez, docente con un amplio bagaje en estos menesteres y compartimos conocimientos y pareceres sobre la EDUCACIÓN A DISTANCIA.

Manolo Martínez

domingo, abril 05, 2020

Embarcamos en el Titanic con Puerto de Indias


Uno, en sus pocas luces, intenta buscar remedios a estas largas horas de confinamiento. Probé la vida social virtual, pinté el patio, aunque no le hacía falta, y ahora ando viendo, treinta años después, la serie con la que tanto lloramos mis padres y yo allá por los 70 “Hombre rico, hombre pobre”. ¡Qué hijo puta era Falconetti, y qué bueno Rudy Jordache y que borrachilla su guapa mujer¡ En fin… que me voy por las ramas, lo que intentaba decirles era que había sondeado todas las opciones para acortar estos días, , pero los días, porque lo que nunca me importó fue el largo de las noches, un poco como le pasó siempre a Sabina. Pues bien, en esa búsqueda recordé mi amor por los viajes, por los caminos, y decidí sin consultarlo, comprar los billetes para embarcar en el Titanic. Me informé virtualmente de que el viaje podía durar entre dos y tres semanas dependiendo de las circunstancias. Era perfecto. El tiempo que nos quedaba, menos que más, de confinamiento.


…y aquí estamos todos, metidos en este maravilloso viaje. No crean que fue fácil tomar la decisión, sobre todo cuándo sabes el final “cago en la leche”, pero qué quieren que les diga, la vida es vida cuando arriesgas, que tristeza esa de los días idénticos, planificados con meses de antelación, en la que tenemos previsto hasta cuando nos podemos poner malos. Es descorazonador vivir así, y lo peor, aburridísimo, ¿verdad, querida amiga Mariela? Hay que hacerse amigo de la incertidumbre, hay que sentir de cuando en cuando esas mariposas en el estómago.


y lo hice. Hemos despejado la cochera para que el Titanic pueda atracar en ella. Mis hijos se han convertido en los trabajadores de este improvisado astillero. Tenemos hasta la noche del 14 de abril, la noche del hundimiento, para construírlo y embarcarnos. Luego esperaremos al jodido iceberg...



... por la cochera-astillero, para enfriar y mejorar, si es que eso es posible, una copa de ginebra “Puerto de Indias”. A mediodía, cuando aún los ánimos están intactos, “cae” un “Puerto de Indias Pure Black”,  primavera. A la tarde, ya algo apagados, y cansados los trabajos en el astillero, nos pegamos el último     ” homenaje” con un “Puerto de Indias Guadalquivir”.


Y con el ánimo repuesto esperamos con calma que este mar vírico se sosiegue y sigamos navegando por nuestra vida, en nuestra Carmona.


Gracias por acordarte de Carmona y ser solidario


                                                                                                                          Manolo Martínez

jueves, abril 02, 2020

El viaje


Cuando me asomo a la calle por las dos ventanas que todos tenemos entre las pestañas y no veo a nadie, me intento convencer de que es mentira lo que descubro, que mis ventanas me engañan. Entonces bajo mis persianas y me revelo, desobedezco (bendito Thoreau) y me voy de viaje. Viajo, eso sí, sin moverme de casa. He visto como se hace y es fantástico. Lo hace mi amiga Mariela Bascón a lomos de sus pinceles. Un día está en la Vega de Carmona y otro va a casa de su amiga Elisa, o sobrevuela los tejados de Carmona. Viajar a tu interior es, sin duda, el viaje de tu vida. No necesitas aviones, ni trenes, ni siquiera un coche de alta gama. Todos podemos marcharnos, cuando queramos, a esos mares, praderas y desiertos que nos esperan en un libro, en una canción, en un cuadro de Mariela. ¿El único pago necesario? Tu imaginación. Cuando estás ahí dentro, en una reflexión, te olvidas del problema, del confinamiento, de las calles vacías y los bares cerrados, de la falta de contactos con los amigos. Por eso, cuando vuelves de ese imprescindible viaje interior, no vuelves moreno, ni cargado de fotos, vuelves colmado de bienestar, porque entiendes de una vez por todas, que la vida es de dentro hacia fuera, nunca al revés. Si tienes bien amueblado el espíritu, no importa que los muebles de tu salón estén desfasados, ni que tu ropa no sea la apropiada según las últimas tendencias. Todo eso es baladí, "porca miseria". Importas tú, por dentro.


Manolo Martínez .

sábado, marzo 28, 2020

ESCUCHEMOS A ESTE HOMBRE, POR FAVOR


   Hablemos con la cabeza, ¿para qué queremos la cartera llena sin salud?

domingo, marzo 22, 2020

8º día de confinamiento. Ahora es mi cabeza la que anda y corre


   Ahora me da tiempo a pensar lo poquita cosa que somos, pero de verdad, ya no es una frase hecha de las que tecleas en Google y te salen doscientas mil citas. Hoy es que miro por la ventana y no entiendo nada. Por ejemplo, nunca fue triste que toda la familia estuviera en su casa, ahora lo es. Antes, una calle vacía de gente era relajante, en estos momentos es inquietante. Hace no mucho dábamos un aplauso para publicar nuestra alegría, ahora, cuando  aplaudimos todos los días a las ocho de la tarde, resuena en nuestro ánimo como un miércoles de ceniza. Ir a comprar el pan es como ir a la UCI, necesitas mascarilla y guantes, y mirar de reojo a tu alrededor para que nadie invada tu metro de seguridad, y  cuando llegas a casa te lavas las manos con la misma frecuencia que si tuvieras un TOC. Ahora es cuando le estamos viendo las orejas al lobo.

 Y reculo de nuevo, y me envuelvo en otra frase de toda la vida como si fuera la bandera de mi ánimo en estos jodidos días, y recorro mi casa con la frasecita amarrada a mi boca y repitiéndola de manera cansina, como hacía mi padre cuando la suspiraba más que decirla, aquella tan manoseada de “y luego queremos sacarnos los ojos unos a los otros, seremos tontos”. 

  Y me siendo un rato. Estoy gastado de tanto pensar. Cojo el libro con el que ando liado, saco el marcapáginas, (que es una estampita-vacuna que me ha regalado Andrés Manuel López Obrador, Presidente de Méjico, al que conocí hace unos días cuando entró en mi casa por la puerta del telediario), y prosigo la lectura de “La invención de la soledad” de Paul Auster, por dónde la había dejado, y en la que el autor se refería a su padre así:

 “Toda su vida soñó con ser millonario, con ser el hombre más rico del mundo. En realidad no era dinero lo que quería, sino lo que éste representaba: no sólo éxito a los ojos del mundo, sino una forma de hacerse inalcanzable. Tener dinero significa algo más que poder comprar cosas, significa que nada en el mundo puede afectarte. En ese caso el dinero es un medio de protección, no de placer. No quería gastarlo, quería tenerlo, sólo quería saber que estaba ahí. A veces su resistencia a gastar dinero era tan grande que parecía una enfermedad”

  Cierro el libro, no sin antes dejar la estampita-vacuna avisándome de dónde dejé la lectura, y sigo con mis pensamientos (me voy a volver loco en este confinamiento), y pienso en los padres de Paul Auster, ¿de verdad se creen que el dinero les protege?

En situaciones como las que vivimos admites, estaría bueno, que el dinero es necesario, pero como tantas cosas en la vida, nunca jamás como ellos, los padres de Paul, piensan. Entiendes, en tantos días enclaustrados, que las cosas realmente precisas nunca son necesarias en exceso. A nadie le hace falta beber más agua de la que su organismo demanda, ni comer por encima de lo que su estómago admite, ni siquiera inspirar más aire del que sus pulmones pueden procesar. Hasta amar en demasía perjudica seriamente la salud. El agua, las viandas, el aire y el amor son vitales, pero en la dosis que nos receta el universo. Igual ocurre con el jodido dinero, acaba perdiendo su verdadero valor cuando uno considera que nunca es suficiente el que tiene. Ahí ya empieza la adicción, que como todas las dependencias, causan siempre más dolor que placer, y a la larga te mueres, si no tu cuerpo, siempre fallece tu alma. Y ya me dirán ustedes ¿qué coño eres sin alma? Como mucho puede que seas lo que decía Miguel Hernández, aquello de “en un trozo de carne cabe un hombre”

(Mi mujer me regala el oído tras leer este artículo: - Hijo, eres la alegría de la casa)

                                                                                                        Manolo Martínez

domingo, marzo 15, 2020

REFLEXIONANDO desde CASA, por mor del CORONAVIRUS


Releyendo esta mañana “El amor en tiempos del cólera” me volví a encontrar con esta reflexión que me pareció apropiada para esta extraña circunstancia del confinamiento en casa que nos ha tocado vivir, y que dice así:

"Hizo un recorrido largo y minucioso, sin rumbo pensado, con demoras que no tenían otro motivo que el deleite sin prisa en el espíritu de las cosas".

Dos consideraciones se disputan mi atención. Una, cómo el paso del tiempo te hace ver todo de distinta manera, de ahí el valor de las relecturas. Las mismas palabras, pero la interpretación cambia, se enriquece con las experiencias que has dejado por el camino.

El segundo balance sobre las palabras de García Márquez es que nos podrían servir para interpretar este momento de alarma de una hermosa manera, como por ejemplo, que ahora parece sobrarnos el tiempo que hasta el viernes 13 nos faltaba. Curioso.

Ahora que precisamente nos quitan por decreto, (y por supuesto para prevenir una mayor pandemia), lo a menudo supérfluo (cines, bares, la calle… consumismo innecesario), ahora que nos obligan a estar en el hogar que hasta hace dos días echábamos de menos. El mismo hogar del que nos quejábamos no podíamos disfrutar, el que tantas veces reivindicamos no poder compartir con nuestros hijos, con nuestras parejas y familias, pues ahora, en menos de cuarenta y ocho horas, nos viene grande. Un fin de semana en casa, un fin de semana señores, y parece que nos ahogamos, que nos falta el aire. ¿Dónde quedó el deseo de disfrutar de los nuestros, el anhelo de tener tiempo para leer los quince libros sin abrir que tenemos apilados al lado del televisor, el bricolage pendiente, las macetas sin espurgar, cajones desordenados como el ánimo, y las fotos de familia desperdigadas por el trastero porque no teníamos tiempo ni para meterlas en el plastiquillo fino de un álbum que las resguarde del polvo y el olvido? ¿Dónde quedaron tantos “pendientes de hacer”?


Por eso me encandilaron las palabras de García Márquez: “….el deleíte sin prisa en el   espíritu de las cosas”. Ahora tenemos la oportunidad eso que los psicólogos llaman resiliencia, que no es más que el arte de convertir lo malo en bueno, de sacar tajada de las situaciones desagradables, que ponerle nosotros el color al cristal con el que miramos las cosas. Regodearnos en las cosas que nos esperan en casa, pararnos a disfrutar del espíritu de esas cosas, el mismo que antes obviábamos y pisoteábamos por las jodidas prisas que decíamos, y no mentíamos, nos imponía la sociedad.

 ¡Ea¡ Pues ahora nos recuerda a diario (en el telediario) ese señor tan feo con el chaleco lleno de pelotillas, que podría ser perfectamente el mismo coronavirus, que tenemos que cuidarnos para ser solidarios, y quedarnos en casa.
Este año no tendremos Semana Santa, pero este señor del chaleco atestado de pelotillas y desgreñado, ha hecho las veces de capataz y nos ha dicho, como si fuéramos los costaleros de las prisas:  

  -  PARARSE  AHÍ
                                                                                                        Manolo Martínez

domingo, marzo 08, 2020

Un bizcocho borracho para la tarde del domingo (del Blog de Maria de Gracia Carrera "Con Mil Sabores")


Crear es uno de esos patrimonios intangibles que algunas personas tienen la suerte de poseer. María de Gracia Carrera es una de esas afortunadas que durante años construyó un blog de cocina Con Mil Sabores, cuyas recetas le propiciaron un sinfín de experiencias vitales que la enriquecieron como amante de la cocina, pero sobre todo como persona. Sus recetas fueron premiadas en numerosas ocasiones, quizás la más estimulante, fuera el fin de semana en el corazón de Marbella, en casa de la reconocida periodista gastrónomica y presentadora de Canal Cocina, Evelyne Ramelet. Hoy traemos esta maravillosa receta, ideal para una tarde de domingo, pero sobre todo para recordar que esos patrimonios intangibles, como el arte de cocinar y los blogs de cocina, permanecen, siempre están vivos, atentos a quién los quiera consultar

RECETA DEL BIZCOCHO BORRACHO de MaRíA de GrAcIa CARRERA

Ingredientes:

Para el bizcocho:

Un yogurt natural azucarado(yo utilizo yogurt griego)
Un vaso de yogurt de aceite de girasol.
Dos vasos de yogurt de azúcar.
Ralladura de limón(opcional, según  tipo de bizcocho)
Tres vasos de yogurth  de harina para bizcochos (lleva levadura incorporada).
4 huevos grandes (clase L).

Para el almíbar:

Canela en rama y molida (para la cobertura).
Una copa de coñac, grandecita.
Un vaso de agua y medio.
Un vaso de azúcar.
Azúcar molida (para la cobertura).
Preparación:
Batir los huevos con el azúcar hasta conseguir una crema blanquecina parecida al merengue, añadir el aceite y el yogurt y batir con suavidad para que no se bajen los huevos, poner la ralladura de limón(si la lleva, yo en el bizcocho que lleva canela en la superficie no la utilizo) y mezclar con la varilla con cuidado, añadir la harina poco a poco con un tamiz o un colador, espolvoreándola sobre la mezcla e incorporándola  con mucho cariño con movimientos envolventes, preparar un molde untado  con mantequilla y espolvoreado con harina(volcar la harina sobrante, la que no se adhiera al molde) .Verter el preparado. Poner en el horno con calor solo en la parte baja a 180 grados durante unos 35 ó 40 minutos, hasta que este bien cocido por dentro. Siempre hay que precalentar el horno.
Una vez frío, desmoldar y preparar un almíbar con un vaso y medio de agua, uno de azúcar, una rama de canela y una copita de coñac, llevar a ebullición y apartar, dejar enfriar un poco y echar con cuidado sobre el bizcocho, poco a poco con una cuchara, para que se impregne bien. Espolvorear varias veces con canela y azúcar molida por encima, una vez frío a disfrutar con los que más quieres.

 ¿Sabes qué vas a hacer mañana lunes...
 y el martes, o el sábado que vienen invitados  a casa?

Entra aquí y encuentra la solución:

http://conmilsabores.blogspot.com/

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