CARPE DIEM



Dentro de veinte años, lamentarás más las cosas que no hiciste, que las que sí hiciste. Así que, suelta amarras y abandona el puerto seguro. Atrapa los vientos en tus velas. Explora. Sueña. Descubre.


domingo, marzo 14, 2021

HAY GENTE PA TÓ


Hay momentos, ratitos decimos nosotros, que no necesitan palabras porque como decía Stendhal: “El placer es estropeado con frecuencia por el simple hecho de describirlo” 

Es como hablar mientras haces el amor. Pero bueno… ¿Qué le vas a contar?  ¿Le vas a dar o pedir instrucciones? Haberte leído antes el prospecto… ay… y es que “hay gente pa tó”. 

Por cierto, ¿saben ustedes de dónde viene esa maravillosa frase?

Resulta que en la fiesta de un hotel de Madrid le presentaron al torero Rafael el Gallo a Ortega y Gasset. Cuando el matador preguntó que qué hacía hacía aquel “gachó” con pinta de estudiao, alguien le dijo que era filósofo, a lo que Rafael el Gallo contestó: 

   ¿Filo qué, ezo qué e? 

Siguieron explicándole que un filósofo era alguien que analizaba el pensamiento de la gente, que intentaba que las personas mejoraran en sus maneras de obrar. A lo que el Gallo, sobrecogido, se quedó callado un momento, para luego soltar: 

   Hay gente pa tó. 

Manolo Martínez

       

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sábado, marzo 13, 2021

VIERNES Y TRECE (Marzo de 2020)

Hoy, trece de marzo, hace un año, pero parece que han sido treinta.

Aquel viernes trece de dos mil veinte fue el último día del mundo. Del mundo tal y cómo lo conocíamos. Ya nada ha vuelto a ser igual. Y a pesar de que solo hemos pisado un otoño caído de los árboles, no es mentira que al mundo le han caído treinta inviernos encima. 

La casualidad quiso que saltáramos de nuevo, juntos, al mismo tren en marcha, el último día del mundo. Luís García Montero, el mejor poeta vivo de España, le dedicó cuatro versos a nuestro salto, ¿hay mejor regalo? 

Desde aquel viernes (y trece, vaya por Dios) sólo hemos visto florecer los almendros una primavera, pero la memoria, como buena cotilla, insiste en que han sido treinta las veces que nos hemos sentado juntos frente al verano. 

Cuando supimos de aquella coincidencia, la de que el mismo día que nosotros abríamos de nuevo nuestras puertas, el mundo cerraba las suyas por mor de una pandemia, los dos nos miramos y nos dijimos sin decirlo: "Nosotros no hemos sido".

                                                          Manolo Martínez

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miércoles, marzo 10, 2021

¿SE LES HA ROTO EL LAVAVAJILLAS?


 A estas buenas señoras no es que se les haya roto el lavavajillas, es que cómo hoy no tienen clases de pilates, decidieron ir a recoger agua. Les ha dicho el psicoterapeuta de pago que es bueno socializar, y ningún lugar para hablar como la fuente del pueblo.

De camino le hacen caso al traumatólogo, de pago también, que les aconsejó trabajar la musculatura del cuello para proteger las cervicales; aunque creo que equivocaron el ejercicio porque esos cántaros se las están aplastando. 

Por favor, no seas simple y hagas la lectura fácil de esto. No, no es un texto tendencioso, despectivo y machista, para nada. 

Es todo lo contrario. Es un homenaje a quienes no conocieron las palabras lavavajillas, pilates, socializar y menos aún, médicos de pago, y aún así salieron adelante. Tuvieron a los que después nos tendrían a nosotros, nuestros padres. Les alimentaron, les vistieron, le dieron cama, y les enseñaron a respetar a sus mayores. No tuvieron tiempo ni dinero para nada más. 

Hoy nosotros estamos aquí gracias a ellos. Es una certeza biológica. Tenemos lavavajillas de última generación, vamos a pilates, socializamos en el club de tenis, nos aconseja un psicoterapeuta argentino y nos alisa las arrugas un dermatólogo del barrio de Los Remedios. Hemos mejorado, aparentemente, porque ¿quién no ha escuchado en cualquier centro comercial, o restaurante, decirle un niño de pocos años a su padre: 

   Gilipollas 

… mientras el padre agacha la cabeza avergonzado por un lado, y aliviado por otro, porque es de lo más suave que su malcriado hijo le regala si no le concede el capricho. 

¿He dicho alguna mentira? 

Vamos a tener que volver a la fuente con el cántaro en la cabeza, lo hicieron mucho mejor que nosotros.


Manolo Martínez

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domingo, marzo 07, 2021

EXISTIR NO ES VIVIR


 Queda claro que tú y yo existimos. Tú porque me estás leyendo ahora mismo, y yo porque escribí esto. Pero también la silla que hay en mi salón existe, puedo sentarme en ella; y existe el gallo que cada mañana me levanta con su canto; y existe el director del banco, y prueba de ello es que te sigue negando el préstamo que necesitas. 

Pero, ¿y vivir…, vivimos? Porque la silla existe pero no vive, y lo del gallo empadronado en una jaula no es vida. Como tampoco es vida la de los bancos haciendo trampas para cobrarnos comisiones por todo, pero existen. Ni viven ni dejan  vivir los muy cabrones. 

Vivir es otra cosa. Es darle la espalda al miedo, decir lo que piensas y hacer lo que realmente deseas.

Vivir debe ser algo parecido a lo que hacía John Wayne en sus películas cuando, sin pensárselo dos veces, le partía la boca al malo de un solo puñetazo. Luego encendía un cigarro, pedía un güisqui que se tomaba de un trago sin quitarse el sombrero,  y besaba a su chica mientras galopaba por la calle principal del pueblo sin mirar los semáforos, entre otras cosas porque nos los había. 

Queda claro que, por mucho que insista Julio Iglesias, la vida no sigue igual, ni de coña…, a no ser que seas capaz de retorcerle el cuello cada mañana al gallo que te despierta para ir al trabajo, o le des un beso de tornillo al director del banco.

  Manolo Martínez

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DE ESCLAVOS Y DE CONEJOS


Esclavos hemos sido toda la vida. Lo único que cambia es el tratamiento a quiénes le rendimos pleitesía, atendiendo a la época y al lugar de la reverencia. Empezamos sometiéndonos a la gente de alta cuna: faraones, reyes, zares, nobles, amos y señoritos.

Luego, sucumbimos a servidumbres más absurdas, en cuánto a que fueron elegidas y no impuestas: las ropas de marca, el consumismo, las apariencias... 

Después de miles de años queda claro que tenemos miedo a ser libres, que necesitamos un patrono, un califa, una deidad ante la que hacer una genuflexión antes de acostarnos. 

En los últimos tiempos se ha puesto de moda ser esclavo de las ideologías hasta convertirlas en una patología que nos hace ser violentos. 




El hispanista Ian Gibson dijo hace poco que en España se había pasado de tener adversarios polÍticos a tener enemigos politicos. Esta inquina no ocurre en otros lugares civilizados del mundo, ¿porqué aquí sí? 

Contó este irlandés de cerebro privilegiado, que muchos de los que se pegaban o insultaban para imponer sus ideales, ni siquiera sabían realmente qué coño defendían a muerte. Como anécdota, dijo el historiador afincado en nuestra piel de toro: 

 "¿Saben ustedes qué significa España, desde el punto de vista del origen de las palabras? Pues significa “Tierra abundante en conejos”. Los fenicios llamaron a España Shapán, que significa conejo, y los romanos nos bautizaron como Hispania, que quería decir tierra de conejos. Spn, en hebreo, es conejo."

 Así que ya vamos a estar cambiando el logo en las camisetas de los futbolistas por las dos orejas y el rabo (con forma de ponpón).

Manolo Martínez

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sábado, marzo 06, 2021

LA SACRISTÍA, AQUELLA TABERNA DE LAS DE ANTES


En aquella Sacristía estaban todos los achacales precisos para el sacrificio tabernario. Unas repisas de madera aguantaban el peso de  media docena de botellas de anís, y pegados a cada botella, tres niños orejones. 

Muy buenos tuvieron que ser los espiches que puso Pepe, el tabernero mayor, para aguantar tantos niños bien despachados de orejas del anís “Los Hermanos”, arreguinchados todos a aquellas tablas empotradas en la pared de cal amarilla. 

Todo cuánto convivía en aquel santo lugar rezumaba solera. Desde el nombre de la calle, Calle de los Flamencos, hasta el paisaje interior de la taberna. Una tablilla pregonaba una fecha, 1888, que revelaba la posibilidad de que en aquella misma sacristía se bautizaran (por dentro) nuestros bisabuelos.  

Cristos y Vírgenes de la Semana Santa de Carmona nos vigilaban entre los toneles de buenos caldos para condenarnos si la ingesta de soleras o manzanillas nos hacían perder la prudencia; o absolvernos por alcanzar el consenso en aquellas terapéuticas tertulias entre chochitos y chochás. 

Allí había tanto sabor a tabernas de las de antes, que uno no sabía si pagarle a Pepe en  reales, perras chicas o maravedíes.

Manolo Martínez

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lunes, marzo 01, 2021

VIVIR sin LEER es COMER sin PAN

 

Leer es como viajar, sólo descubres cosas nuevas si vas (al libro o al lugar). Hay que pasear por otras páginas, leer en otros paisajes y escuchar voces distintas a la nuestra, que nos cuenten diferentes versiones de lo mismo. Leer, sin tener en cuenta la circunstancia ni el desorden que nos abriga en la actualidad. Hojear un libro nos  acaricia, nos perfuma y nos ensancha los días.

SI TE DUELE, ES QUE SE ESTÁ CURANDO


Hay cosas que no tuvimos que estudiarlas para que se nos quedaran en la cabeza como, por ejemplo, los dichos con que el que nos consolaban nuestros padres: “Si te duele es porque se está curando” con el que nos subían el ánimo cuando nos quejábamos de los desconchones en todo el cuerpo por mor de nuestras diabluras. 

Algo así nos está ocurriendo ahora cuando los años nos regalan analíticas con más colesterol, transaminasas o azúcar de las permitidas. Entonces, médicos y mujeres se compinchan para prohibirnos todo lo que nos alegra los días: los helados, los dulces, los tintos y los blancos, los chicharrones, el cerdo y el tabaco, coño. ¿Pero es que se puede vivir sin todo eso?  

Sólo nos queda observar algunos bienes esenciales para la felicidad de un hombre: un Magnum almendrado, un Ribera del Duero, una hamburguesa con mucho mucho tabasco… como cuando nos mirábamos la postilla de la rodilla mientras escuchábamos que aquel dolor era la garantía de que estaba sanando. Con la misma excusa nos dicen ahora:

 -       “Ese malestar que te produce la prohibición de tantas cosas buenas, es por tu bien” 

… en fin… que volvemos a lo de antes, al “si te duele es que se está curando”. Queréis dejadme tranquilo, coño… que ya no tengo postillas en las rodillas, pero de seguir así me van a salir telarañas en el estómago, no te jode…


Manolo Martínez

domingo, febrero 28, 2021

AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS


Ahora que las canas blanquean los recuerdos, y que los recuerdos alegran los arroces en el campo, las fotos con los amigos de siempre son un patrimonio que nadie se atreve a tasar.

La memoria de cada uno las valora con distintas varas de medir: desde la nostalgia a la alegría del reencuentro, pasando por la tristeza por los amigos perdidos.

 ¿Quién no se acuerda de arroz en arroz de aquellos maravillosos años en que la espuma de las cervezas dibujaban las risas? A vuestra salud amigos.

28 de febrero

 

Nació un veintiocho de febrero, cuando el invierno empieza a bostezar y la primavera se despereza verde en los trigales y blanca en las margaritas. No pudo tener mejor cuna que Carmona, una ciudad que respira despacio por el peso de su historia. No es casualidad que su nombre empiece por la primera letra del abecedario, porque los principales rasgos de su ADN, alegre y amigable, empiezan por esa letra. Hablo de Ángel, mi hijo pequeño, que hoy, Día de Andalucía, celebra su cumpleaños. Qué suerte tuvo, Andalucía digo.

 

Manolo Martínez     

  

domingo, febrero 21, 2021

LA VACUNA Y LOS ZAPATOS NUEVOS


Ese niño de la foto somos nosotros abrazando la vacuna contra el maldito virus que a todos nos ha cambiado la vida. Un personaje de Dostoievsky decía que el hombre era un bípedo desagradecido y cada noche lo compruebo mientras veo el telediario. 

Cada vez que saco la cuchara del plato de puchero me lleno la boca de fideos y la cabeza de miedo y asco con las imágenes de esos energúmenos que, lejos de festejar que la vacuna está abriéndonos las puertas, se dedican a salpicar la recién nacida esperanza con su agresividad. 

Las maneras de actuar con que se calzan los provocadores son viejas, como los zapatos del niño de la foto, pero, si nos fijamos en las ideas que sus actos abrazan,  comprobamos que no son nuevas, como los zapatos que aprieta contra su pecho el chiquillo de la foto. Algo no cuadra. Por eso, mientras el niño de la foto disfruta pensando en el cambio, quienes están detrás de los violentos no lo soportan. 

¿Sería Pfizer capaz de modificar la vacuna introduciéndole anticuerpos de cordura y sensatez para que, por una vez, fuéramos todos a una? Y le pagamos más, como Israel.

Manolo Martínez     

viernes, febrero 19, 2021

LA OTRA CARA de la MONEDA


Una tertulia sólo necesita dos cosas: tertulianos y cosas que contar. Esta vez tenían muchas cosas que contarnos, y todas buenas. Ha sido un placer. A la tertulia fueron para volver a ser dos niños y una niña. Los tres nacieron en Carmona y los padres de los tres se fijaron en tres santos para ponerles nombres: San Juan, San Agustín y Santa Isabel, sería porque ninguno de los tres fueron malos. 

Los tres crecieron en aquella época en la que uno no podía quejarse porque nuestros padres nos decían aquello de: “Si te duele es que se está curando”


Juan nos confesó que lo que más le gusta del mundo para comer es un buen plato de papas fritas con huevos, lo de toda la vida.


Agustín prefiere las alboronías,  e Isabel un guiso, de lo que sea. Queda claro que por la comida no se van a pelear.



Juanito se enamoró del fútbol y se hizo polvo las rodillas tirándose de portero por las calles de la barriada de la guita. Tantas pelotas despejó que lo fichó el Sevilla. Agustín también disfrutaba del balón, pero éste prefería botarlo contra el suelo de su colegio Beato San Juan Grande. Tan bien lo hacía su equipo que estuvo en la mirada de uno de los grandes, Aitor García Reneses. 



Isabel creció en el barrio  de San Blas y dice que lo que más le gustaba del mundo era bailar, bailaba como una peonza.


El Patio Mudéjar del maravilloso Hotel Alcázar de la Reina, todo un referente para el turismo en Carmona, y esta Tertulia de “Comer, beber y hablar” fuimos testigos de que, cuando quieren, los tres van a una.


Aquellos niños, hoy hombres y mujeres, nos han dado a todos los carmonenses una lección que no debemos olvidar: siempre, por encima de las ideas, están las personas, siempre.
Ha sido bonito volver desde el Ayuntamiento al recreo, y recordar, que siempre después de los desencuentros, las manos deben quedar tendidas, para ayudar a levantarse al que se cayó.

Gracias a Juan Ávila, Agustín Guisado e Isabel Ballesteros por ponernos un espejo delante para que todos hagamos eso tan fácil, y tan difícil, de entendernos, de hablar y escucharnos.

Si no se fían de lo que aquí les cuento, vean la Tertulia “La otra cara de la moneda”, en Televisión Carmona, la nuestra.


domingo, febrero 07, 2021

Aquí verás LA VERDADERA EDAD de TODOS los FAMOSOS


No hay mayor secreto que la edad de un famoso. Los años que cumplen Madonna, la Pantoja, Kiko Matamoros  o Alfonso Arús son secretos de Estado a los que ni Villarejo ni Iker Jiménez tienen acceso. 

Las arrugas de la cara ya no son un chivato de los abriles cumplidos porque sus rostros son dos ojos enterrados en botox. Tampoco podemos hacer el cálculo a través del número de michelines y magdalenas abdominales porque han desinflado sus barrigas con liposucciones. 

Pero he recordado el viejo arte de averiguar la edad de las bestias en general, mirándole los dientes. Era una práctica habitual entre los  tratantes de ganado para que no le dieran gato por liebre, y precísamente de aquí  procede el dicho "A caballo regalado no le mires el diente". 

¡Eureka! Ya no nos pueden engañar estos animales de los escenarios.  Sólo tenemos que buscar cualquier argucia para hacerles abrir la boca el tiempo necesario para verles la dentadura. 

Así, "un poné", un caballo de veinte años tiene todos sus incisivos triangulares, un espacio considerable entre diente y diente y los de abajo se alargan hasta dejar la encía reducida a al mínima expresión. Teniendo en cuenta que los veinte años de un caballo equivalen a los sesenta de un humano, y los treinta y seis a los cien de las personas, ya tenemos datos y dientes suficientes para saber por el número de velas que deben soplar en sus tartas de cumpleaños. 

Si lo miramos al revés es más gratificante. Por ejemplo, si Julio Iglesias fuera caballo tendría 33 años, como el título de uno de sus primeros discos. Y Madonna sería una yegua de veinte años, seguro que le agrada más a la artista decir que tiene veinte como yegua  que sesenta como humana. Pues nada, todos contentos e informados. Por cierto, el próximo once de abril cumplo 18 añitos... eso sí como potro, o como burro, pero ¡vaya subidón! si vuelvo a los benditos dieciocho. ¿Alguna vez vieron a un burro beberse un Gin Tonic?, pues quedan ustedes  invitados a mi cumple el próximo abril y podrán ver el prodigio. 


Manolo Martínez

domingo, enero 31, 2021

El bacalao de Lolita


Lolita tiene muchas cosas buenas que llevarse a la boca, pero una de las que más, su bacalao. Además, nos seduce con sus diferentes vestidos, a cuál más ajustado a sus encantos. Desde su bacalao clásico al bacalao frito, pasando por éste que aparece en la foto, el bacalao con papas. No hay nada como las recetas de toda la vida en las manos y la cabeza de un joven chef de categoría como es Pablo García de Lolita Fusión. Comida de antes con las maneras de ahora. Que hacer disfrutar a los demás se convierta en tu profesión debe ser sólo para privilegiados. Chapeau. 

Manolo Martínez

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domingo, enero 24, 2021

Pasar los apuntes a limpio


Cuando el sol se va a dormir y tira de las sábanas para taparse, siempre se le quedan los pies fuera durante unos minutos. Son los últimos rayos del atardecer, que hasta que no lamen el mar y descubren el frío, no se encogen buscando el calorcito de la franela. 

Con las dos luces apagadas, la del sol y la de la mesita de noche, repasamos lo hecho durante el día. Siempre nos atascamos en lo que no nos salió bien, y entonces, el desvelo nos coge por el cuello para no soltarnos. 

Las noches no se hicieron para pasar los apuntes a limpio de lo que escribimos en los días: el trabajo, las faenas de la casa, los niños, el gimnasio que sigues pagando sin ir…

La cama se hizo para amar y dormir, pero nada más. Nadie es perfecto. Una vez hecho, hecho está. Hay que cerrar los problemas cuando cerramos los ojos, y despedirnos con un beso y el padre nuestro de Escarlata: "Mañana será otro día".          

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